Saturday, December 31, 2011

Dec | 31 | Los cantos embriagantes del espíritu

Palabra para meditar – ESCUCHA

Salmos 90:12
“Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría."

Los cantos embriagantes del espíritu

Dylan Thomas, el poeta galés que se suicidó con la bebida a sus tan sólo 39 años de edad, escribió lo que para mí es una de las piezas de prosa más influyentes que jamás hayan llegado a mis oídos y a mi corazón: Bajo el Bosque Lácteo, Una Obra Escrita para Voces, el cual es un prodigio verbal de lo más admirable y la belleza de las palabras iniciales siempre y, me refiero a siempre, me conmueve hasta las lágrimas. A Thomas le tomó unos diez años el escribirla y, ciertamente fue lo último que escribió: su obra Maestra, en otras palabras. Esta noche, en esta última noche del año, me refiero a esta obra de Thomas y les cito uno de sus párrafos de apertura:

Escucha. Es la noche que llega a las calles, el lento viento musical y salino de la procesión, por la calle de la Coronación y el camino de los Berberechos. Es la hierba que crece en la colina de Llareggub, la caída de las estrellas y el rocío, el dormir de los pájaros en el Bosque Lácteo.

Escucha. Es la noche en la gélida capilla que canta himnos con bonete y broches y muselina negra, gargantilla de mariposa y moño fino, que tose como una cabra al relamer mitones, cabeceando aleluyas. Noche en la cervecería, callada como una partida de dominó; como una rata enguantada en los desvanes de Ocky, el Lechero; como en la panadería de Panecillos Dai, por donde revolotea cual harina negra. Es de noche en la calle del Burro, trotando sigiloso, con algas en los cascos, correteando por los empedrados de conchas, frente a la cortina del helecho, un libro y dijes, armonio, tocador, acuarelas hechas a mano, un perrito de porcelana y un cajita de té con rosas. Es de noche, en el cuarto de los niños.

Mira. Es la noche, silenciosa, enroscándose regiamente en los cerezos de la Coronación, atravesando el cementerio de Bethesda, con vientos enguantados y doblados, sacudiéndose el rocío y dando tumbos frente al ‘Blasón de los Marinos’.

El tiempo pasa. Escucha. El tiempo pasa.

Al final de este año, en esta noche de finales viejos y nuevos comienzos, por favor, escuchen: ¡El tiempo pasa¡ ¡Escuchen! ¡El tiempo pasa! Ahora déjenme preguntarles, ¿Qué han hecho con su tiempo este año, estos últimos años de su vida?

¿Creen en el Evangelio? ¿Es Cristo su amado? ¿Toman en serio Sus enseñanzas apasionadas y Su sacrificio, o simplemente han estado jugando con Dios? ¿Han estado engañando a otros y a ustedes mismos con su Cristianismo? ¿Han estado medio muertos más que completamente vivos para Dios, su Dios? ¡Escuchen! ¡El tiempo pasa! ¡Escuchen! ¡¡El tiempo pasa!! ¡Suficiente de este pudín de plástico! ¡Suficiente de esta vida superficial, fingida y vergonzosa! Será mejor que este año tomen las cosas de Dios en serio o terminarán sin nada, sí, ¡sin nada en absoluto!

Dylan Thomas creó Bajo el Bosque Lácteo, y a todo un elenco de emocionantes personajes alrededor de un pueblo ficticio en Gales llamado Llarregub. El pueblo no existía, no existe y nunca existirá. ¡El pueblo es totalmente ficticio! Sin embargo, preciso preguntarles a algunos de ustedes esta noche, esta pregunta que me quema: “¿Podría su Cristianismo describirse como algo totalmente ficticio?”

El pueblo de ficción de ‘Llarregub’ es, por sus escritura en inglés y deletreado al revés, “Bugger all” que significa ‘Todo Pecado’ y yo les digo que, al final, ¡eso es exactamente en lo que resultará cualquier Cristianismo fingido, y que aparecerá delante de ustedes cuando comparezcan frente al Tribunal de Cristo!

Perdónenme por ser un poco duro con ustedes esta noche, pero el día ya está avanzado y realmente temo que en los furiosos vientos que se avecinan, muchos que profesan la vida no se podrán sostener y muchos terminarán en Llarregub. Así que es tiempo de volvernos honestos con nosotros mismos, amigos, por su bien y por la gloria de Dios, pues el tiempo pasa. Escuchen: El tiempo pasa. Díganme entonces en esta noche, ¿Tienen vida? ¿Están viviendo verdaderamente, la vida? ¿Están verdaderamente vivos, o están, tal vez, arropados en un ataúd?

Medita: “Porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo. Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu. Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:14-20

Ora: Oh Señor, desde la soledad de Llarregub haz que todas las imágenes de los muertos que esperan a que algo suceda, vengan a mi mente esta noche en mis sueños y me hablen de la redención de mis tiempos: El tiempo dado, el tiempo gastado, y el tiempo, a menudo, malgastado. Haz que sus palabras desesperadas vengan a mí como olas salvajes que ladeen mi barco y que pueda cortar los cables que me atan a mi pequeño puerto seguro, pero triste y ficticio. Oh Señor, mañana llévame hacia el mar y muéstrame los grandes mares de Tus sueños para que vea las Maravillas del Señor y así llene mis manos vacías con tesoros celestiales, para que pueda, al fin, ¡comenzar a vivir! Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Amén!

Friday, December 30, 2011

Dec | 30 | Joyas en la corona

Palabra para meditar – COMPROMÉTETE

Malaquías 3:17
“‘El día que yo actúe ellos serán mi propiedad exclusiva —dice el SEÑOR Todopoderoso—. Tendré compasión de ellos, como se compadece un hombre del hijo que le sirve…’”
 

Joyas en la corona


¡Cualquier tipo de arrepentimiento lleva a joyas, a coronas y a mucho más!


En nuestro versículo para esta noche, la nación de Israel se había estado lamentando por los pobres resultados que habían obtenido siguiendo al Señor. “Ha sido una pérdida de tiempo”, decían ellos, “¡porque los orgullosos aún son bendecidos, aún tienen salud y riquezas y los malvados están aún en el poder!” Dios respondió a sus quejas diciéndoles que lo habían juzgado con demasiada dureza y que, francamente, Él no estaba complacido con esto. La dolida indignación de Dios hacia los reclamos de Sus hijos fue tanto sentida como escuchada por aquellos que Lo amaban y, por ende, ellos se unieron y se animaron unos a otros hablando de Su fidelidad y bondad y luego, imaginen esto, ¡le recordaron a Dios de Su fidelidad y bondad al meditar en Su nombre y al escribir sus nombres en un libro de memorias delante de Él! ¡La respuesta que Dios les dio fue: El Dios del ejército de los ángeles dice: “¡Ellos son míos, todos míos! ¡Son joyas en mi corona! ¡La gloria de mi cabeza, los colores de mi Ley! Ellos son mis hijos y Yo tendré compasión de ellos, ¡los preferiré sobre todos los demás!” Dios se agradó de lo que ellos habían hecho.

Ahora bien, la aplicación escatológica de este versículo está en el final de los días. Sin embargo, las implicaciones de estos versículos son profundas y cercanas. Yo diría que cualquiera que hablara al Señor con sumisión y lo alabara con arrepentimiento, será tenido por precioso, se le dará el don del discernimiento, tendrá el poder de Su protección y la cobertura de Su provisión.
Si esto no es razón suficiente para motivarte al arrepentimiento y a comprometerte nuevamente con el Señor en este tiempo del año, entonces amigo, no sé qué lo será. ¿Deseas ser una joya en Su corona? Bien, en este año que se avecina, ¡renueva tu compromiso con él y alábalo!

Medita: “‘El día que yo actúe ellos serán mi propiedad exclusiva —dice el SEÑOR Todopoderoso—. Tendré compasión de ellos, como se compadece un hombre del hijo que le sirve. Y ustedes volverán a distinguir entre los buenos y los malos, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven. Miren, ya viene el día, ardiente como un horno. Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja, y aquel día les prenderá fuego hasta dejarlos sin raíz ni rama —dice el SEÑOR Todopoderoso—. Pero para ustedes que temen mi nombre, se levantará el sol de justicia trayendo en sus rayos salud. Y ustedes saldrán saltando como becerros recién alimentados. El día que yo actúe ustedes pisotearán a los malvados, y bajo sus pies quedarán hechos polvo —dice el SEÑOR Todopoderoso—. Acuérdense de la ley de mi siervo Moisés. Recuerden los preceptos y las leyes que le di en Horeb para todo Israel. Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del SEÑOR, día grande y terrible. Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total” Malaquias 3:17-4:6

Ora: Señor, al final de este año, elijo descansar en Tu bondad. Sí Señor, a pesar de todos los indicios de lo contrario, reconozco Tu majestad, me inclino ante Tu omnipotencia, tiemblo ante Tu justicia y me regocijo en Tu misericordia. En el nombre de Jesús. ¡Amén!

 

Thursday, December 29, 2011

Dec | 29 | ¡Él es bueno! ¡Él es bueno! ¡Él es bueno! ¡Y sólo puedo decir Ebenezer!

Palabra para meditar – PREPÁRATE

1 Samuel 7:3-5
“Por eso Samuel le dijo al pueblo: Si ustedes desean volverse al SEÑOR de todo corazón, desháganse de los dioses extranjeros y de las imágenes de Astarté. Dedíquense totalmente a servir sólo al SEÑOR, y Él los librará del poder de los filisteos. Así que los israelitas echaron fuera a los ídolos de Baal y a las imágenes de Astarté, y sirvieron sólo al SEÑOR. Luego Samuel ordenó: Reúnan a todo Israel en Mizpa para que yo ruegue al SEÑOR por ustedes.’”
 

¡Él es bueno! ¡Él es bueno! ¡Él es bueno! ¡Y sólo puedo decir Ebenezer!

‘El Atalaya’, de pie a 180 metros sobre Gebeón, en Mizpa, en los tiempos del profeta Samuel, se había convertido en el centro político y religioso en momentos de emergencia nacional. Aquí, Samuel llamó a toda la nación a reunirse en un tiempo de arrepentimiento y renovación y al hacer esto, los estaba llamando nuevamente a renovar sus votos y con ello regresar a su primer amor. En esta época del año, no puedo pensar en un mejor llamado para enviar a través del ministerio de “Whispering Word”, un mejor llamado a ser enviado por el Espíritu Santo de Dios dentro de ustedes, un mejor llamado que éste, el más profundo de los llamados de Dios, que es: “¡Vuelvan a su primer amor y vuélvanse ahora, en completa fidelidad!”

Tal vez estén diciendo: “No puedo Robert. No sabes cuánto he perdido este año de mi amor, de mí mismo, de mi devoción, de mi pasión. No puedo Robert. Realmente tú no sabes todas las cosas preciosas que el Dios de amor me dio una vez a mí y que ahora están fuera del alcance de mi mano y no sólo eso, sino en posesión de mis enemigos. No puedo volver”.

Permítanme decirles en esta noche, que en esta misma área donde estaba ‘El Atalaya’, veinte años atrás, los israelitas habían sufrido dos derrotas catastróficas a manos de los filisteos y en la última batalla, los israelitas perdieron la mismísima Arca de Dios, a manos de sus enemigos. ¡El apoyo del propiciatorio estaba perdido! ¡El lugar donde la presencia manifiesta de Dios una vez tocó e iluminó a una nación reunida, ya no estaba! Ahora, en comparación con esto ¿qué has perdido tú? ¿Tal vez algo igual de precioso? Tal vez. No obstante, Samuel llama a Israel al arrepentimiento y a volver a comprometerse y, en esta noche queridos amigos, yo hago lo mismo y al hacerlo, quisiera señalarles sólo tres cosas:

Primero, que cuando Samuel llamó al pueblo a reunirse para un arrepentimiento de toda la nación, sus enemigos lo escucharon, los mismos enemigos que los habían masacrado unos veinte años antes y que les habían robado sus posesiones preciosas, lo escucharon y al hacerlo, ¡se acercaron al Atalaya para derrotarlos una vez más! Así que estén preparados para una batalla porque cualquier compromiso renovado será resistido por fuerzas del enemigo.

Segundo, que los israelitas estaban un poco perplejos cuando esto sucedió y clamaron a Dios por ayuda, e hicieron que Samuel clamara a Dios en nombre de ellos. ¡Así es que, oren queridos amigos, y luego hagan que las personas que tienen poder de Dios también oren por ustedes! ¡Oren por ayuda!

Tercero y para terminar esta noche, que cuando oraron por ayuda y liberación sobre el lomo ensangrentado de un cordero sacrificado, Dios lanzó grandes truenos contra sus enemigos e Israel se montó sobre esta onda expansiva del Altísimo y derrotó completamente a sus enemigos, incluso al enemigo que los había masacrado, no una vez, sino dos veces unos veinte años antes y que les había robado todas sus preciosas posesiones... ¡Igual, Dios hará lo mismo por ustedes!

En estos días finales del año, vayan al Atalaya de su corazón, pidan perdón, comprométanse nuevamente con su primer amor, y experimenten el privilegio de la victoria de tener su parte en Él una vez más. Cuando hayan hecho esto, levanten su propia piedra de testimonio, para así al tiempo que consideran y observan los años pasados de sus vidas, puedan decir: “A pesar de todo, hasta ahora, el buen Dios me ha ayudado. Él es muy bueno. ¡Y sólo puedo decir... Ebenezer!”

Medita: “Samuel tomó entonces un cordero pequeño y lo ofreció en holocausto al SEÑOR. Luego clamó al SEÑOR en favor de Israel, y el SEÑOR le respondió. Mientras Samuel ofrecía el sacrificio, los filisteos avanzaron para atacar a Israel. Pero aquel día el SEÑOR lanzó grandes truenos contra los filisteos. Esto creó confusión entre ellos, y cayeron derrotados ante los israelitas. Entonces los israelitas persiguieron a los filisteos desde Mizpa hasta más allá de Bet Car, matándolos por el camino. Después Samuel tomó una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Ebenezer, El Señor no ha dejado de ayudarnos. Durante toda la vida de Samuel, el SEÑOR manifestó su poder sobre los filisteos. Éstos fueron subyugados por los israelitas y no volvieron a invadir su territorio.” 1ª Samuel 7:9-13

Ora: Señor, esta noche voy al Atalaya de mi corazón y observo todos mis campos de batallas, tanto de derrotas como de victorias. Padre, me entrego nuevamente a Ti. Jesús, entrego mi corazón en amor a Ti y te digo que te amaré más aún y también que te amaré con mayor pasión. Truena, oh Dios, contra mis enemigos; pon una espada en mi mano y un oscilar implacable en mis brazos hasta que los haya perseguido y los haya postrado muertos bajo mis pies victoriosos. Ayúdame a reunir las piedras al final de este año que termina y a escribir en ellas como un testimonio que “hasta ahora, el Señor Mismo ha sido mi ayudador”. Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Amén!

Wednesday, December 28, 2011

Dec | 28 | Duro de Matar 48 – aplicando lo nuevo

Palabra para meditar – LIMPIO

Lucas 11:24-26
“Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va por lugares áridos buscando un descanso. Y al no encontrarlo, dice: "Volveré a mi casa, de donde salí." Cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Luego va y trae otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Así que el estado final de aquella persona resulta peor que el inicial.”

Duro de Matar 48 – aplicando lo nuevo
Me permitirán que tome un principio práctico de la realidad espiritual que nuestro versículo coloca frente a nosotros esta noche, porque en Inglaterra estos son los días ‘complicados’ del período festivo: esas pocas horas tranquilas, las más oscuras y las más silenciosas de todas quizá, entre el paso de la noche y la llegada del amanecer. La Navidad ha terminado y todos esperan ansiosamente por la celebración de Año Nuevo. ¡Los planes y las preparaciones están en marcha!
¡Me encantan los nuevos comienzos! Cada ‘Día del Señor’ para mí, ¡es el comienzo de una nueva semana! Entonces, pueden imaginarse lo emocionado que estoy por la llegada de un Nuevo Año ¡y por todos los propósitos que tengo, los planes y las cosas que voy a hacer este próximo Año Nuevo! Sin embargo, estoy seguro de que estarán de acuerdo conmigo cuando digo que muy a menudo, sólo durante unos pocos días al entrar en el Nuevo Año, los viejos hábitos se adueñan de nuestras vidas una vez más, y la decepción, la desilusión y más de lo mismo, fijan su residencia en la casa de la cual, con tanta determinación, se les arrojó sólo unos días antes. ¿Por qué sucede esto?

Bueno hay un dicho muy cierto: “¡los viejos hábitos son duros de matar!” En otras palabras, los hábitos están tan conectados a formas de pensar, tan enraizados con las actitudes del corazón, tan atrincherados en los surcos de nuestra vida, ¡que solo buenos propósitos no los vencerán! No. Se necesita una aniquilación mental, física y emocional para librarnos de ellos. Si vas a actuar como un gatito respecto a tus propósitos para el Año Nuevo, entonces en pocos días éstos se habrán desvanecido como el rocío de la mañana.

Algunas cosas en ti deben morir este Año Nuevo y, amigo, ¡eres tú el que debe matarlas!

Así que, en esta noche, aquí hay seis pequeños pensamientos para que los consideres, para que medites en ellos y para que trates de llevarlos a cabo:

Identifica aquellas cosas que deben irse. Identifica aquellas cosas que están perpetuando la existencia de aquellas otras que deseas eliminar. Ten en cuenta:
En qué lugar se encuentran – luego cambia ese lugar.
Qué proceso de pensamiento las alimenta – modifica el proceso.
Qué deseos del corazón las atraen – mata esos deseos.

Identificar, cambiar, modificar y matar no es, sin embargo, suficiente. En el mejor de los casos dejarán un aburrido vacío que será llenado y generalmente con cosas peores que de las que trataste de liberarte. No, honestamente, este es un principio espiritual terrible: ¡Un vacío de maldad vacante, atraerá más de lo mismo! ¡Por tanto, es absolutamente necesario que una vez que hayas creado un espacio, lo llenes con cosas buenas!

Lo siguiente es Cambio: Busca amigos nuevos, toma un tren diferente, levántate a un ahora diferente, lee algunos libros diferentes, mira algunas películas diferentes, etc., etc. Cambio = algo diferente.

Modifica tus modelos de pensamiento. Abre las Escrituras. Memoriza un versículo cada día, una promesa que será tuya. Léelo en voz alta, ¡y dilo en voz alta unas siete veces durante el día!

Mata todos aquellos deseos o pensamientos de muerte, pecaminosos o enfermizos. No les muestres misericordia, no atiendas sus gritos de clemencia. ¡Mátalos!

Sustituye los deseos viejos y malos, con unos nuevos y mejores. Sí, ve y corteja algunos deseos más. Sí, fomenta los deseos buenos esta vez, de cualquier manera correcta que puedas hacerlo. Piensa en cómo hacer eso. ¿Qué es lo que te da vida?

Sí, los viejos hábitos tardan en morir, por tanto, lo último que quiero decirles esta noche es: prepárense para el largo, largo viaje. Porque deben aplicar ‘lo nuevo’ de manera consistente. Yo les diría en esta noche que la llave principal para abrir ‘lo nuevo’ del año que se avecina es la consistencia.

Este año, si siguen mi consejo, experimentarán al Señor Jesús como nunca antes y otros, que aún se están lamentando, ¡no creerán la frescura de su nueva visión y el cambio que se verá en ustedes! ¡Identifiquen, cambien, modifiquen, maten, sustituyan y continúen!

Medita: Cuando Jesús resucitó en la madrugada del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue y avisó a los que habían estado con él, que estaban lamentándose y llorando. Pero ellos, al oír que Jesús estaba vivo y que ella lo había visto, no lo creyeron.” Marcos 16:9-11

Ora: ¡Señor, ayúdame a prepararme para arrojar las cosas que no te agradan a Ti, fuera de mi vida! Señor sáname, ayúdame y lléname de una consistencia apasionada y sin misericordia para que el año que se avecina, pueda verte a Ti como nunca antes te he visto. ¡Amén Señor, Amén!

Tuesday, December 27, 2011

Dec | 27 | Proclamación, provisión, paz y poder

Palabra para meditar – CONTENTAMIENTO

Ester 6:6-9
“Cuando entró Amán, el rey le preguntó: ¿Cómo se debe tratar al hombre a quien el rey desea honrar? Entonces Amán dijo para sí: ¿A quién va a querer honrar el rey sino a mí? Así que contestó: Para el hombre a quien el rey desea honrar, que se mande traer una vestidura real que el rey haya usado, y un caballo en el que haya montado y que lleve en la cabeza un adorno real. La vestidura y el caballo deberán entregarse a uno de los funcionarios más ilustres del rey, para que vista al hombre a quien el rey desea honrar, y que lo pasee a caballo por las calles de la ciudad, proclamando a su paso: ¡Así se trata al hombre a quien el rey desea honrar!”

Proclamación, provisión, paz y poder

Me desperté en la noche con estas palabras en mis oídos y creo que es porque significan algo para mí y, en realidad, son especiales para muchos y para la mayoría.

Nuestro versículo de esta noche está tomado de la historia del malvado Amán. Él odia a los judíos pero está a punto de que su odio y sus celos sean descubiertos, y de recibir su merecido. ¡El mal que él había pretendido para otros y sus familias, está a punto de visitarlo a él y a su familia! Es un hecho histórico y aun así sigue siendo algo muy interesante como obra operística y me atrevo a decir que lograría también ¡una pantomima fantástica! Bueno, quizá fui demasiado lejos con esto.

Tan sólo un capítulo antes, Amán había estado jactándose de haber sido bendecido por el Rey, lo cual se notaba en su riqueza, sus hijos, su estatus y demás. Estas cosas ciertamente significaban algo para Amán, eso es seguro. Ahora, por esta noche, dejemos a un lado las tendencias megalómanas y la obvia demonización de Amán y pongamos atención a lo que él deseaba. Hablando como hombre, me parece que, (y esto me atemoriza) sus deseos y satisfacciones son, de hecho, las mismas fuerzas poderosas que encuentro en mí y el que éstos se lleven a cabo también es visto como signo de bendición, en la iglesia, porque ¿quién no quiere ser visto como bendecido por el Rey, ser visto como honrado por el Rey, provisto en abundancia por el Rey, con la paz garantizada y con el poder otorgado para reinar con el Rey? Sí, en nuestra sociedad las posesiones representan poder, pero en la iglesia, las posesiones no sólo representan poder sino que se ven como proclamaciones abiertas de bendiciones providenciales y de honor divino por parte del Rey y ¡qué paz nos traen esas posesiones! ¡y qué poder complementario nos pueden dar dentro de la iglesia! Bueno, ¡quizá fui demasiado lejos con esto!

Es absolutamente Bíblico el hacer tesoros para nosotros en el cielo. Es absolutamente Bíblico el ansiar escuchar en el cielo las más maravillosas palabras que cualquier persona pudiera escuchar: “¡Bien hecho, buen siervo fiel!” Sí, es absolutamente Bíblico el buscar coronas en el cielo. ¡En el cielo, en el cielo, en el cielo! El Nuevo Testamento es un libro celestial y para los Cristianos, toda esta búsqueda celestial nos hace un pueblo de otro mundo, nos hace extranjeros y peregrinos, nos hace verdaderos discípulos de Cristo.
A mí me parece que nosotros hemos, por conveniencia propia, incluso por ambición, tomado el contenido del Antiguo Testamento y las promesas y bendiciones terrenales hechas a Israel y las hemos convertido en signos de éxito del Nuevo Testamento, medallas de honor en otras palabras, marcas de un hombre de Dios en este mundo y, les digo que en mí, el deseo de poseer estas cosas es uno muy grande y está exacerbado por las flamas estrepitosas de la iglesia de hoy.

Pero díganme, ¿cuál es su vara para medir el éxito, tanto el de ustedes como el de otros hombres? ¡Puede ser que el seguir esta mentira traiga muerte en lugar de vida! Bueno, ¡quizá fui demasiado lejos con esto! ¿Qué opinan ustedes?

Medita: “Los que tienen amos creyentes no deben faltarles al respeto por ser hermanos. Al contrario, deben servirles todavía mejor, porque los que se benefician de sus servicios son creyentes y hermanos queridos. Esto es lo que debes enseñar y recomendar. Si alguien enseña falsas doctrinas, apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión, es un obstinado que nada entiende. Ese tal padece del afán enfermizo de provocar discusiones inútiles que generan envidias, discordias, insultos, suspicacias y altercados entre personas de mente depravada, carentes de la verdad. Éste es de los que piensan que la religión es un medio de obtener ganancias. Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene. Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.” 1ª Timoteo 6:2-10

Ora: Señor, ven a sujetar todos mis deseos bajo la honestidad del cielo. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

Monday, December 26, 2011

Dec | 26 | ¡Cegados por la luz!

Palabra para meditar – ALLANAR

Isaías 42:16
“Conduciré a los ciegos por caminos desconocidos, los guiaré por senderos inexplorados; ante ellos convertiré en luz las tinieblas, y allanaré los lugares escabrosos.”

¡Cegados por la luz!

En el Reino Unido y el Commonwealth, durante siglos, el día de hoy, o sea el día que sigue a la Navidad, ha sido llamado el ‘Día de las Cajas’. La etimología de este término está mayormente relacionada con empleados diversos recibiendo lo que sólo puede llamarse ‘Bono de Navidad’, que se daba como compensación por su trabajo durante el último año, o sólo de ayer. De cualquier forma, estos bienes, fueran nuevos o suntuosos sobrantes, eran dados a los menos afortunados en una caja, de ahí el nombre, ¡Día de la Caja! Espero que reciban un bono en este Día de La Caja.

El Día de La Caja, en mis tiempos y mi cultura, es casi tan importante como el Día de Navidad, ya que la familia vuelve a reunirse y otra vez, ¡participa de otra comida tan grande o más grande que la de la Navidad, incorporando todos los sabrosos restos del almuerzo de Navidad! Para los chefs de las casas, en Navidad las estufas están prendidas constantemente. El tener los medios para producir nuevos platillos y recalentar aquellos del día anterior es muy importante. Ustedes comprenderán entonces, mi desilusión de hoy, cuando tarde ayer, tuve que apagar mi estufa Aga debido a que por alguna razón desconocida, estaba haciendo ruidos extraños y sobrecalentándose. Por supuesto que la prendí nuevamente hoy, sin embargo, debido a su diseño le tomó a mi Aga, aproximadamente, de ocho a diez horas para alcanzar una temperatura utilizable. Sí, en verdad, la Aga, el “horno y estufa de calor acumulado” fabricada en Suecia, inventada por el Premio Nobel de Física, el industrial Dr. Gustaf Dalén, ¡es más un ser vivo, o una forma de vida, que una estufa!

Ahora bien, aunque el acetileno fue descubierto en 1836 por Edmund Davy y fue redescubierto en 1860 por el químico francés Marcellin Berthelot, quien le dio el nombre de ‘acetileno’, fue en realidad el Dr. Dalén, quien al estar trabajando con este gas tan explosivo, inventó la Agamassan (Aga), un substrato de Acetileno que absorbe el gas mismo, permite un almacenado seguro y por ende, su explotación comercial. Entonces, en 1906, el buen doctor se convirtió en ingeniero en jefe de su compañía ‘Gas Accumulator’ (fabricante y distribuidor de acetileno), la cual industrializó el gas y comercializó su uso. El acetileno era utilizado en lámparas de carburo, en vehículos de motor pequeños y antiguos, como también en la vasta instalación de Faros en el mar. En verdad, muchas lámparas de Faros Dalén están todavía hoy en uso. Fue su invención de la “válvula de control de flujo solar” lo que permitió que las lámparas de acetileno utilizadas en las boyas marinas y Faros teledirigidos se apagaran automáticamente con la luz del día. Este invento no sólo ahorró el 80% del combustible, sino que también le significó a Dalén el Premio Nobel en Física. Fue su hermano, un oftalmólogo muy famoso, quien recibió el premio de Dalén, porque Dalén había resultado herido y estaba cegado de manera permanente por una explosión de acetileno a comienzos de año. Así que, ¡el hombre que había descubierto la luz más brillante en su tiempo, había sido cegado por ella!

Mientras el Dr. Dalén se estaba recuperando en su casa, él notó la gran cantidad de trabajo que su esposa realizaba al cocinar para la familia. Y desde esta bien estudiada y bien atendida situación, (aunque ciego ¿recuerdan?), ¡él inventó la estufa Aga! El Dr. Gustaf Dalén, un filántropo notorio y un gran optimista y humanitario, compartió el dinero del Premio Nobel con su personal y dejó para el mundo invenciones que aún hoy se utilizan tanto en el sector comercial a gran escala, como en los hogares. Lo que él descubrió y utilizó, lo hirió y lo dejó ciego, pero eso no impidió que fuera una bendición para su familia y para otros, tanto en su tiempo como mucho después también. Es cierto que él recibió ayuda tanto de su familia como de sus amigos, pero Dalén nunca permitió que su discapacidad lo destruyera. ¿Comprenden?

Muchos de nosotros entramos al Año Nuevo discapacitados de algún modo. Quizá la discapacidad sea amarga porque la adquirimos mientras tratábamos de hacer el bien, mientras tratábamos de perseguir y utilizar la luz. Hasta donde yo sé, Dalén no era Cristiano, ¡pero ustedes sí! El Padre dijo a Israel, la niña de Sus ojos, que Él los llevaría y los guiaría por pasos no conocidos previamente, y al hacer eso, Él allanaría los lugares escabrosos. Esta es una gran promesa para el Año Nuevo. Tómenla, ¡es un bono de regalo para ustedes en este Día de La Caja!

Medita: “Esto haré, y no los abandonaré.” Isaías 42:16b

Ora: Señor, por favor sé mi Guardador, sé mi Líder, sé mi Luz este año venidero. Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Amén!

 

Sunday, December 25, 2011

Dec | 25 | Regalándonos a nosotros mismos, otra vez

Palabra para meditar – REGALO

2 Samuel 24:24a
“Pero el rey le respondió a Arauna: Eso no puede ser. No voy a ofrecer al SEÑOR mi Dios holocaustos que nada me cuesten. Te lo compraré todo por su precio justo.’”


Regalándonos a nosotros mismos, otra vez


Ahora que todo el trabajo del día ha concluido y ustedes han tenido la disciplina de tomarse un tiempo y acercarse por un momento y reflexionar sobre Jesús y Su Palabra, déjenme decirles que espero que su día haya sido tanto agradable como productivo. Por supuesto, también espero que hayan recibido algunos regalos y ¡que algunos de ustedes hayan recibido regalos que les serán útiles en los días que se avecinan! Ah, y de paso, ¿les puedo preguntar qué regalo le han hecho ustedes a Jesús hoy? ¿Es una pregunta interesante, no? Quiero decir, ¿qué se le da a un Dios que lo tiene todo?

Desafortunadamente, Dios no lo posee todo. Por ejemplo, puede ser que Él esté esperando a que ustedes cumplan con algunas de las promesas que le hicieron en un, muy lejano tiempo pasado. O puede ser que Él no tenga la atención que Él requiere de ustedes. Quizá Él no posea la obediencia que Él quisiera ver de parte de ustedes. O, quizá Él no ve los frutos que esperaba de ustedes.
Puede suceder que Él no vea sus billeteras tan abiertas como a Él le gustaría. Tal vez, Él no posea sus oídos y, en este momento, tal vez Él ni siquiera tenga sus corazones. ¡Imaginen eso!

Ahora, a pesar de que algunas de estas cosas que mencioné de las que Dios aún no tiene posesión, son francamente más nuestras obligaciones filiales que regalos; son más una expectativa del agricultor o una demanda del amo, si lo prefieren, o el deseo de un amigo más que un regalo para ser entregado a Él en el tiempo de Navidad. Sin embargo, ¿puedo pedirles que consideren las respuestas de su corazón, hacia un regalo que hayan recibido, el cual ha sido bien pensado, hecho a la medida de sus sueños y costoso para quien lo regaló? Seguramente un regalo como ese siempre traerá calidez y bendecirá su corazón. Me pregunto esta noche, entonces, ¿de qué manera damos aquello que legítimamente pertenece al receptor, y que será no obstante recibido como un regalo y ello, con mucha alegría del que lo recibe?

Yo pienso que esta noche es una buena para disculparnos con Jesús por nuestros olvidos, y quizá decidir entregarle mañana a Él, algo que bendecirá Su corazón. La Navidad siempre es un buen momento para volver a regalarnos a nosotros mismos a Dios. ¿No lo creen así?

Medita: “Dame, hijo mío, tu corazón…” Proverbios 23:26a

Ora:
Cuando la música se desvanece, y todo lo demás se va,
y yo simplemente vengo
Deseando sólo traer algo que tenga valor
Que bendiga a Tu corazón
Yo Te traigo más que una canción por una canción en sí misma
No es lo que Tú habías pedido
Tú escudriñas más profundo a través de las apariencias
Tú estás viendo dentro de mi corazón.

Yo estoy volviendo al corazón de alabanza
Y se trata de Ti, Jesús
Perdóname Señor por lo que he hecho
Cuando todo se trata de Ti, todo se trata de Ti Jesús
Rey de valor infinito, como nadie puede expresar
Cuánto Tú te mereces, aunque soy débil y pobre
Todo lo que tengo Te pertenece, cada simple suspiro
(Matt Redman)

Saturday, December 24, 2011

Dec | 24 | Libera-me

Palabra para meditar – AMANECER

Isaías 7:14
“Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emmanuel.”

Libera-me

Ayer por la noche asistí a un clásico servicio de villancicos navideños. El tema del corto mensaje comenzó con esta pregunta: “¿Qué nos dicen los villancicos de Navidad?” Me dí cuenta que esta pregunta es, tanto muy interesante a nivel general, como muy profunda a nivel personal.

En lo que a mí respecta, en general los villancicos navideños no me conmueven. Puedo acumular ‘gusto’ suficiente como para cantar solamente un villancico, ¡y eso sucede una vez al año! Después de eso, mis bostezos de aburrimiento cierran tanto mi corazón como mi boca y ansío ser liberado. Hay, sin embargo, un villancico que me encantaría cantar todos los días, pero como me emociona tanto, rara vez puedo hacerlo.

El villancico del que hablo es muy interesante porque la melodía de hecho ha sido tomada de una Misa de Réquiem de la Iglesia Católica. Sí, la melodía fue tomada de la procesión funeraria para una monja franciscana, francesa, del siglo XV, y el nombre en latín es ‘Libera Me’, o ‘Libérame’. ¡Qué apropiado para mí que estoy tan aburrido y qué divertido, que miles de alegres cantores de villancicos estén completamente inadvertidos de que, en realidad, están cantando un canto fúnebre! ¡Qué risa!

La palabra “antífona” surge de la combinación de dos palabras griegas, la primera “αντί” que significa “opuesto” y luego “φωνη” que significa “voz”. ‘Antífona’ se refiere a dos coros cantando la misma pieza musical pero de manera alternada. Este estilo de canto se encuentra en los comienzos de la iglesia, aún en el antiguo Israel, y definitivamente es una copia de la forma celestial de estilo angelical para alabar y adorar. Desde los primeros siglos de la iglesia estas antífonas se cantaron en cada noche del Día del Señor y lo que se conoce como las “Antífonas de la O” se han cantado siempre durante los siete u ocho días previos a la Navidad.

Cada una de estas “Antífonas de la O” habla tanto de los nombres de Jesús como de Sus atributos:

Diciembre 17: O Sapientia (Oh Sabiduría)
Diciembre 18: O Adonai (Oh Adonai)
Diciembre 19: O Radix Jesse (Oh Raíz de Isaí)
Diciembre 20: O Clavis David (Oh Llave de David)
Diciembre 21: O Oriens (Oh Amanecer)
Diciembre 22: O Rex Gentium (Oh Rey de las naciones)
Diciembre 23: O Emmanuel (Oh Emmanuel)


Las primeras letras de estos siete títulos, del último al primero, forman un acróstico en latín: ‘Ero Cras’ lo que se traduce como ‘Mañana vendré’. En tiempos medievales, una octava antífona fue agregada, la cual se titulaba ‘O Virgo Virginum’ o ‘Oh Virgen de Vírgenes’, lo que convierte al acróstico en ‘Vero Cras’ o ‘Verdaderamente, mañana vendré’ ¡Cuán impresionantemente maravilloso es eso!

Les digo esto esta noche porque el villancico navideño que me gustaría cantar todos los días, pero que no puedo hacerlo, es la traducción de un texto Cristiano del siglo XII, que se cree es una versión métrica de una comparación de estas mismas antífonas de Adviento. Las palabras iniciales de cada estrofa de mi villancico favorito fueron originalmente traducidas como ‘Acércate’, no obstante, hoy estamos más familiarizados con la traducción que comienza ‘Oh ven’. No puedo cantar este villancico porque mi corazón me falla al producir fuentes de estremecedoras lágrimas al tiempo que mi espíritu solloza en la profunda y desesperada añoranza de la consumación de este, el más maravilloso de los villancicos navideños.
La respuesta de mi espíritu al villancico ‘Oh Ven, Oh Ven Emmanuel’ es un conocimiento profundo. Sí, me dice que, a pesar de que camino por el valle de la sombra de la muerte, soy realmente un hijo de este Gran Rey que vendrá y que, por sobre todas las cosas, mi más profundo ser añora Su amanecer sobre mi alma. Lo añoro, les digo, hasta que estoy enfermo de añoranza. Díganme esta noche, “¿Qué les dicen los villancicos navideños a ustedes?”

Medita:

¡Oh ven!, ¡O ven!, Emmanuel,
Y libra al cautivo Israel,
Que sufre desterrado aquí
Y espera al Hijo de David..

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh ven, Sabiduría celestial,
Y ocupa el trono en nuestro corazón ;
Enséñanos Tu gloria a buscar,
Y muéstranos Tu santa voluntad.


Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh, ven Tú, Vara de Isaí!
Redime al pueblo infeliz ;
Del poderío infernal,,
Y dale vida celestial.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

¡Oh ven, Tú, Aurora celestial!
Y alúmbranos con Tu verdad;
Disipa toda oscuridad
Y danos días de solaz.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh, ven Tú, Llave de David,
Abre el celeste hogar feliz;
Haz que lleguemos bien allá
Y cierra el paso a toda la maldad.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh ve, Oh ven, Señor de gran poder,
A Vuestras tribus en el Sinaí
En tiempos antiguos diste la ley
En nubes y en gran majestad.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh ven, Raíz del árbol de Isaí,
Sé una insignia de Tu pueblo aquí;
Ante el caer de reyes mil;
Tu gracia buscan todos encontrar.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Oh ven, Deseado de naciones,
Únenos en un solo corazón;
Que no haya nunca división,
Y sé Tú nuestro Rey de la Paz.

Alégrate, pues nuestro Emmanuel
¡Vendrá a tí, Oh Israel!

Ora: Libérame, Oh Señor, de la muerte eterna, en aquel tremendo día cuando los cielos y la tierra tiemblen y Tú vengas a juzgar al mundo con fuego. Temblando estoy y temo, hasta que el juicio llegue y la ira se establezca: cuando los cielos y la tierra tiemblen también. (Traducción de Libera Me).

Friday, December 23, 2011

Dec | 23 | ¿‘Puro Veneno’ del Capitán Hook o ‘El Jardín del Amor’?

Palabra para meditar – PERDÓN

Efesios 4:31-32
“Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.”


¿‘Puro Veneno’ del Capitán Hook o ‘El Jardín del Amor’?

Sir James Matthew Barrie, 1er Baronet, Orden al Mérito, fue un novelista escocés a quien mejor se le recuerda por haber creado a ‘Peter Pan’. El noveno de diez hijos, J. M. Barrie tenía sólo seis años de edad cuando el hijo favorito de su madre, James, en la víspera de su cumpleaños número catorce, murió en un accidente de patinaje. Su madre nunca superó esta pérdida y se pasó los 29 años restantes de su vida en profunda depresión: su único consuelo era saber que el hijo que había perdido permanecería siempre siendo un niño. Una vez, cuando el novelista entró en su recámara y escuchó que su madre decía “¿Eres tú?” él sabía que era al niño muerto a quien ella esperaba ver, y entonces él le contestó con un hilo de voz solitaria, marginada y apesadumbrada: “No, no es él, sólo soy yo”. Todo esto tuvo tal impacto en Barrie, ¡que él mismo, nunca creció más de un metro cincuenta y dos centímetros! Parecería que J. M. Barrie estaba muy familiarizado con la maldad, los celos y la decepción, y todo esto residía en sus huesos los cuales no crecieron.

Así que, con ese interesante pensamiento inicial, volvamos al tiempo de Navidad y a otras formas de evitar el garfio de Satanás, ese viejo diablo pirata, capitán Hook.

¿Recuerdan anoche que les aconsejé no exagerar tanto en gastos como en expectativas? Ahora, recuerden que no deben hacer esto, porque tan pronto como descubran que lo que hacen no es apreciado ni correspondido y, lo peor de todo, que no genera el efecto deseado, ¡entonces, un veneno crecerá en la orilla roja de su ojo!

Jason Isaacs representa el papel del Capitán Hook en la versión de ‘Peter Pan’, de P. J. Hogan del año 2003, protagonizada por un muy joven Jeremy Sumpter. El guión cinematográfico dice que el Capitán Hook trató de asesinar a Peter Pan envenenando su medicina, corrompiendo aquello que debía ser bueno para él. “Para no ser apresado con vida, Hook siempre llevaba consigo un veneno espantoso que destilaba del rojo de su ojo cuando lagrimeaba: Una mezcla de maldad, celos y decepción, que era instantáneamente fatal y para lo cual no existía antídoto”. ¿Comprenden eso? Esta mezcla venenosa es instantáneamente fatal en cualquier relación, y en tu propio corazón en particular.

Así que, si quieres crecer en estatura esta Navidad, si quieres detener esa carcoma instalada en tus huesos, especialmente alrededor de las personas que amas, entonces será mejor que vacíes ese veneno que secretamente has llevado escondido en tu bolsillo por todos estos años y suavemente apliques sobre tus mejillas un poco de la fragancia del perdón y un poco de amor del Jardín de Dios, el cual es el mejor perfume en los tiempos de Navidad. Ahora díganme: ¿qué fragancia estarán usando en esta víspera de Navidad?

Medita: “Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, deseen con ansias la leche pura de la Palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación, ahora que han probado lo bueno que es el Señor.” 1 Pedro 2:1-3

Ora: Señor, ayúdame a no envenenar a otros, ni a sentir rencor contra nadie, no solo en esta Navidad, sino siempre. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.


Wednesday, December 21, 2011

Dec | 22 | Las garras de Satanás

Palabra para meditar – MÁS BAJO

Santiago 4:7
“Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.”


Las garras de Satanás

Dos muchachos caminaban regreso a su casa después de la Escuela Dominical en la que habían escuchado un impactante sermón sobre el diablo. Uno le dijo al otro: “¿Entonces, qué piensas de todo esto de Satanás? El otro responde: “Bueno, ya sabes lo que pasó con Santa Clós ¿no? ¡Así que, probablemente, sea tu papá!” ¡Ja! yo desearía que Satanás fuera sólo tu papá, pero, lamentablemente, no lo es. Él es esa vieja serpiente, ese viejo dragón, y está bien armado con garras como garfios y el momento que él prefiere para venir de visita, es la Navidad. Ahora bien, déjenme decirles por qué.

La época de la alegría ha llegado, con todo su gran gasto y enorme expectativa. Vienen los niños y las hermanas y hermanos, las tías y tíos y, además de los regalos, ¿adivinen qué más traen? Sí, ¡eso es! ¡Todo su equipaje! Ahora, esto es lo que deben saber en este tiempo de Navidad, una vez que el equipaje de ellos, se topa con el gran gasto por parte de ustedes y con las expectativas que ustedes tenían, el fuego que por fricción se enciende en los corazones de unos y de otros, se vuelve más rojo que los ojos de la propia bestia, larga y escamosa, esperando y calentándose al lado de los leños.

Así que, ¿cómo resistir al diablo? ¿Cómo evitar que el fuego crezca y se disperse? Bueno, en primer lugar, dejen de alimentarlo, y en segundo lugar, dejen de atizarlo.

No se extralimiten ni gasten de más. Asegúrense de que sus reservas estén intactas, sí, descansen y recójanse tanto como puedan. ¡Cálmense! Quitarse de encima sus (probablemente absolutamente irreales) expectativas los ayudará a que esto suceda. No mantengan ninguna clase de expectativa con respecto a las otras personas. Dejen que los perros sean perros, y los gatos, gatos y las ratas…, bueno, ¡probablemente, no tendrían que haberlas invitado desde un principio! Ustedes me comprenden.

Si no siguen mi consejo estas Navidades y bajan sus gastos y sus expectativas, será mejor que estén atentos y tengan cuidado porque en lugar de como dice la cancioncita, no Santa Clós sino ¡‘Satán Clós vendrá a la ciudad’!

Medita:Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables. A él sea el poder por los siglos de los siglos. Amén.” 1 Pedro 5:8-11

Ora: Señor, ayúdame a descansar en Ti en este tiempo de Navidad. Ayúdame para hacerle lugar y espacio a la gracia, tanto dentro de mí como a través de mí. Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Amén!

 

Dec | 21 | Dos Torres Gemelas más

Palabra para meditar – PREPÁRATE

Amos 4:11
“Yo les envié destrucción como la de Sodoma y Gomorra; ¡quedaron como tizones arrebatados del fuego! Con todo, ustedes no se volvieron a mí, afirma el Señor.”

Dos Torres Gemelas más

Estoy escribiendo el Susurro de esta noche desde la villa de Bolney en el Oeste de Sussex. Me encuentro a unas pocas millas de la villa de Hassocks, donde en la línea de ferrocarril que va de Londres a Brighton, el Túnel Clayton penetra unos 2,5 kilómetros en las montañas calcáreas del Sussex Downland. Hoy, la boca norte del túnel, oscura y abierta, aún está adornada por torres en forma de castillo, donde cual fétida entrada al infierno, ha vomitado, por bastante más de un siglo, a los pasajeros interurbanos, fríos y refunfuñones, en todo el viaje hasta la Estación Victoria en Londres. He pasado por esta entrada al túnel miles de veces durante mi vida y siempre me ha intrigado la posibilidad de vivir en esas torres gemelas, sobre esta bonita, negra y radiante, humeante y sangrienta puerta al infierno.

En 1873, al morir el misionero David Livingstone, entre sus pocas pertenencias se encontró una copia de uno de los sermones impresos de C. H. Spurgeon, ‘Accidentes, No Castigos’. La copia estaba sucia, muy leída y bastante gastada y tenía un comentario escrito a mano en la parte superior de la primera hoja que decía: “Muy bien D. L.”. Livingstone aparentemente había llevado este sermón consigo a través de sus viajes por el África y al acontecer su muerte fue devuelto a Spurgeon quien, aparentemente, lo conservaba como un tesoro.

Spurgeon predicaba este mensaje, “Accidentes, No Castigos” en respuesta a dos desastres acaecidos en 1861: Uno fue una colisión terrible entre dos trenes en este mismo Túnel Clayton, entre Londres y Brighton y otro, un accidente de tren en Kentish Town Fields, en el Norte de Londres. En ambos atroces incidentes, 38 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridos.

El punto crucial del sermón de Spurgeon era un llamado a los Cristianos para que no atribuyeran con tanta ligereza los terribles accidentes, a un juicio de Dios. ¡Sabio consejo! En verdad, en ese mismo sermón Spurgeon hace referencia a su primer mensaje predicado en el Surrey Gardens Music Hall en 1856, el cual fue utilizado en uno de sus propios eventos donde siete personas murieron y otras 28 resultaron seriamente lesionadas por causa de una estampida humana. “Puedo decir, con un corazón puro”, dice Spurgeon “que nos reunimos con un solo objetivo, y ése es servir a nuestro Dios, y un ministro no tiene otro propósito al ir a ese lugar que no sea el de reunir a tantos para que lo escuchen, quienes, de otro modo, no lo habrían hecho y, sin embargo, hubo funerales como resultado del esfuerzo santo (pues, reconocemos que fue un esfuerzo santo y la sonrisa postrera de Dios así lo prueba). Hubo muertes y muertes entre el pueblo de Dios, yo estaba a punto de decir que me pone contento que fue con el pueblo de Dios y no con otros. Un temor inexplicable se apoderó de la congregación y huyeron y ¿no comprenden acaso que si los accidentes son vistos como juicios, entonces es justo decir que, al estar allí, estábamos pecando—una insinuación que nuestras conciencias repudian con desprecio?”

El hecho es que todos estamos muriendo. El hecho es que tanto los justos como los injustos, ya sea de forma planeada o sin planearlo, ya sea en circunstancias truculentas o galantes, todos conoceremos la muerte. Spurgeon tenía razón al decir que ¡las formas de la muerte y las providencias de Dios en ella, son casi inescrutables! Ciertamente, yo hago eco de esa afirmación de Spurgeon: “Dios no permita que ofrezcamos nuestra propia razón cuando Él no ha ofrecido la Suya”.

La muerte vendrá algún día. Lo que deben hacer es estar preparados para conocerla, pues todos nosotros ya estamos viviendo en las torres gemelas sobre el Túnel Clayton, sobre las puertas negras de la muerte. ¿Están preparados esta noche? Porque sólo si se han encontrado a salvo con Jesús, ¡podrán encontrarse a salvo con la muerte!

Medita: “Por eso, Israel, voy a actuar contra ti; y como voy a hacerlo, ¡prepárate, Israel, para encontrarte con tu Dios!” Amós 4:12

Ora: Señor, cada día Te alabo. Señor, cada día te entrego mi existir. Señor, gracias por haber enfrentado lo frío de la tumba con el calor de Tu resurrección, por haberte hecho cargo del aguijón de la muerte por medio del Escudo de Tu salvación y porque, incluso yo, (¡sí, incluso yo!) estoy seguro en Ti. ¡Porque Tú eres Cristo el Señor, mi Jesús y mi Salvador! ¡Amén!

Monday, December 19, 2011

Dec | 20 | Aguas Húngaras

Palabra para meditar – OLOR

Cantares 7:6-9
“Cuán bella eres, amor mío, ¡cuán encantadora en tus delicias! Tu talle se asemeja al talle de la palmera, y tus pechos a sus racimos. Me dije: Me treparé a la palmera; de sus racimos me adueñaré. ¡Sean tus pechos como racimos de uvas, tu aliento cual fragancia de manzanas, y como el buen vino tu boca!”

Aguas Húngaras

En el sur de Francia se encuentra la ciudad de Grasse que afirma ser la capital mundial del perfume. Los profesionales de esta antigua industria son los que, al momento de escribir esto, manifiestan que a pesar de haber unos 1,000 perfumistas profesionales en el mundo, hay solamente 50 narices y cada uno de ellos es oriundo de la ciudad de Grasse, o allí ha recibido su entrenamiento.

Un ‘nariz’ es un artista y técnico con características únicas, un inventor de perfumes con la capacidad de reconocer hasta 3,000 aromas diferentes. Trabajan durante meses y su tarea y objetivo están relacionados con su habilidad para mezclar una armonía de fragancias tal, que el tono de su invención pondría a todos los otros ‘narices’ a bailar.

Por supuesto que el perfume se ha utilizado por miles de años para las conmemoraciones, como medicina, con fines sanitarios, para la seducción y para sacrificios. Es algo muy útil. El conocimiento del perfume llegó a Europa desde el Este a comienzos del siglo XIV, pero fue la Reina Isabel de Hungría la que ordenó la fabricación del perfume como lo conocemos en la actualidad a partir de óleos aromatizados mezclados en una solución a base de alcohol. Este primer perfume Europeo se hizo tan popular que se conoció en el mundo Occidental como ‘Agua Húngara’.

Me gustaría sugerir esta noche que la iglesia tiene ¡más de 50 narices! En verdad, me pregunto cuántas personas tienen la capacidad de liderazgo para orquestar tal armonía de fragancias, fragancias de conmemoración, de sanidad, de salud, de seducción espiritual y de sacrificio, que si se las impregnara en el “alcohol” poderoso y preservador del Espíritu Santo, ¡pondrían a la iglesia a danzar! Sospecho que son muchos y tal balada de fragante dinamismo debería ser dejada en libertad en la iglesia y luego en el mundo, para que la nota alta de “¡Wow!” haga que sus cabezas se volteen con admiración, la nota media de “¡Wuuu!” gane sus corazones para Cristo y la nota base de “calidez y tenacidad” los lleve a los amorosos brazos del Padre y los sostenga con firmeza y gozo en Su regazo.

Calculo que necesitamos tomar unas pocas narices, luego necesitamos ponerlas a trabajar y fabricar para nosotros un poco de Agua Húngara para rociarla en una vieja y cansada iglesia y en un mundo que huele mal. ¿Qué opinan ustedes?

Medita: “La higuera ofrece ya sus primeros frutos, y las viñas en ciernes esparcen su fragancia. ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa!” Cantares 2:13

Ora: Señor, guíanos y ayúdanos a liberar esa ‘fragancia’ que hay en nosotros. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

Dec | 19 | Completando círculos

Palabra para meditar – CÍRCULOS

Exodo 4:19
“Ya en Madián el SEÑOR le había dicho a Moisés: Vuelve a Egipto, que ya han muerto todos los que querían matarte.”

Completando círculos


¿Saben cómo dibujar un círculo, con un punto en el centro, sin levantar el lápiz del papel? OK, ¡déjenme decirles!

Primero, dibujen un punto en el centro del papel. Ahora, doblen la punta del papel de modo tal que toque el lápiz; no necesitan arrugar el papel o levantar el lápiz del papel. Ahora dibujen una línea recta sobre lo doblado y desde allí, dibujen un cuarto de círculo, dibujando justo hacia abajo de la punta doblada y hacia el plano original. Ahora desdoblen el papel y donde están ahora es exactamente donde necesitan estar. Ahora, simplemente dibujen un círculo con un punto en el centro. ¡Simple!

La cosa que más me gusta sobre este pequeño ejercicio, este truco de agilidad mental, es que el cometido sólo puede ser alcanzado, sólo puede ser completado, primero que nada, moviéndose en arco desde el plano del papel que estamos mirando hacia la parte de atrás, el plano del papel que no se ve y que es acercado por medio de un doblez. Debe ocurrir el doblez y deben hacer el viaje, ¡antes de que puedan re-ingresar en el plano de su destino y completar el círculo alrededor del punto!

Ahora, les guste o no, la vida es muy parecida a esto. A veces, para completar la tarea, debemos abandonar el plano de nuestros viajes antes de re-ingresar en él, en un punto más apropiado tal vez, tanto en tiempo como en espacio. A veces, antes de que puedan guiar a Israel a la tierra prometida, deben pasar cuarenta años en la parte más remota del desierto, dibujando un arco que no se ve a través del páramo, antes de poder ser llevados nuevamente a su plano original para completar el círculo de su llamado.

Medita: “Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Cuando él tuvo a bien revelarme a su Hijo para que yo lo predicara entre los gentiles, no consulté con nadie. Tampoco subí a Jerusalén para ver a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui de inmediato a Arabia, de donde luego regresé a Damasco. Después de tres años, subí a Jerusalén para visitar a Pedro, y me quedé con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles; sólo vi a Jacobo, el hermano del Señor. Dios me es testigo que en esto que les escribo no miento. Más tarde fui a las regiones de Siria y Cilicia. Pero en Judea las iglesias de Cristo no me conocían personalmente. Sólo habían oído decir: El que antes nos perseguía ahora predica la fe que procuraba destruir. Y por causa mía glorificaban a Dios. Catorce años después subí de nuevo a Jerusalén...” Gálatas 1:15-2:2

Ora:
Señor, sé que cuánto más largo sea mi arco, más grande será mi círculo. Que así sea Oh Señor, que así sea, en el nombre de Jesús. Amén.

Sunday, December 18, 2011

Dec | 18 | Nubes de Gloria

Palabra para meditar – ¿POR QUÉ?

Mateo 13:58
“Y no hizo allí muchos milagros, por la incredulidad de ellos.”

Nubes de Gloria

Un dispositivo habilitado de Fidelidad Inalámbrica o ‘Wi-Fi’ es algo así como una computadora personal, una consola de juegos, un teléfono celular, un reproductor de MP3 o un asistente o computadora de bolsillo (PDA por sus siglas en inglés), que pueden conectarse a Internet cuando están dentro del alcance de una red inalámbrica que está a su vez, conectada a Internet. El área cubierta por uno o varios de los puntos de acceso interconectados se llama ‘punto caliente’. Los puntos calientes pueden cubrir un espacio tan pequeño como una sola habitación con muros inalámbricos opacos, o tanto como miles de kilómetros cuadrados que se cubren mediante puntos de acceso superpuestos. Tal red de puntos de acceso superpuestos se denomina ‘nube Wi-Fi’, y cuando ustedes se encuentran en la nube, queridos amigos, ¡entonces, están en un área invisible de acceso inalámbrico! Ténganme un poco de paciencia ahora, pues hay una aplicación espiritual en esto.

Siempre admiro a esos valientes compañeros que oran por un milagro de sanidad. Creo que se necesita ser personas de valor y fe para pararse en público y por fe, pedir y creer en los milagros de cualquier clase, especialmente los de sanidad. El problema que tengo con este ‘bondadoso valor’ es que raramente, y en mi experiencia virtualmente nunca, resultan en el milagro por el cual se oró. ¿Por qué?

Yo solía basar mi vida, muy cómodamente, en los preceptos de las Sagradas Escrituras más que en la abundancia de las prácticas del Nuevo Pacto, confinando convenientemente toda la parafernalia de milagros del Nuevo Testamento, de cualquier clase que fueran, ¡a un área de almacenamiento doctrinal de “cosas dispensacionales a eliminar”! En otras palabras, “Todas esas cosas milagrosas estaban bien para entonces, pero ahora, bueno, nosotros tenemos la Palabra de Dios con todo su poder y abundancia y, francamente, ahora, nosotros no necesitamos ni tenemos el privilegio ni el acceso a las manifestaciones milagrosas del período del Nuevo Testamento”. Bien, la verdad es que ¡me gustaría que en verdad tuviéramos la Palabra de Dios en todo su poder y abundancia entre nosotros! (pero esto lo voy a dejar para otra noche). Sin embargo, sí sé esto: ¡no hubo nunca un momento en mi historia personal, ni en la historia de nuestra nación, cuando hayamos necesitado más la manifestación de milagros del Nuevo Testamento! Entonces, ¿Por qué no los estamos viendo?

Algunas personas pueden decir que esto es así por la falta de fe personal. ¡Que declaración más hiriente para aquellos cuya fe, de manera inevitable, tiene sus raíces en los campos de la desesperación! No, no creo que ese sea el caso. Entonces, si tenemos un ministerio apostólico y profético quíntuple y si no tenemos un desastre dispensacional doctrinal en nuestras manos y la falta de fe de un individuo no es un tema contencioso, entonces, ¿Por qué razón no vemos tales manifestaciones milagrosas como las que se veían en el Nuevo Testamento?

¿Puedo sugerir algo? y es una sugerencia solamente: Tal vez es que estamos en la nube equivocada. Me pregunto si hay dos clases de nubes espirituales: Una es húmeda y gris, está ocupada por lo demoníaco y aloja también varias cosas que hay entre los evangélicos: desesperanza, autosuficiencia y especialmente, conformismo. Cuando uno se encuentra en esta clase de nube de incredulidad, su cabeza siempre está agachada en contra del viento y sus hombros caídos hacia la tierra expectante y sus manos, guardadas firmemente al calor de sus desesperados bolsillos. En esta clase de nube de incredulidad, rara vez, sí, muy rara vez, encontrarán un punto caliente de sucesos milagrosos.

Me pregunto si hay otra nube: Una nube de fe, una reunión de puntos calientes en red, invisible, donde el ambiente y la atmósfera son de esperanza, de expectativa, de una gran certeza y confianza en el poderoso nombre de Jesús, ¡y es uno de gloria y victoria! Me pregunto si cientos de ángeles se mueven en una nube como esa y me pregunto si en una nube como esa es en donde Abraham y Moisés y Elías todavía caminan, y toda la consumación de la ley de los profetas camina allí, ¡en la forma de uno como el Hijo del hombre! ¿Les gustaría estar en esa nube esta noche?

Bueno, pues si estás en la nube equivocada, ¡tal vez sea tiempo de pensar en buscar un nuevo proveedor de servicios!

Medita: “Ahora bien, ¿quiénes fueron los que oyeron y se rebelaron? ¿No fueron acaso todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés? ¿Y con quiénes se enojó Dios durante cuarenta años? ¿No fue acaso con los que pecaron, los cuales cayeron muertos en el desierto? ¿Y a quiénes juró Dios que jamás entrarían en su reposo, sino a los que desobedecieron? Como podemos ver, no pudieron entrar por causa de su incredulidad.” Hebreos 3:16-19

Ora: Señor, hay demasiados cadáveres de Cristianos abandonados corrompiéndose en el desierto. Tráenos a aquellos cristianos ‘calientes’ en la fe y en el poder, Señor, e interconéctanos en una poderosa nube de esperanza gloriosa e invisible. ¡Te lo pedimos en el nombre de Jesús! Amén.

Saturday, December 17, 2011

Dec | 17 | El elixir de la vida

Palabra para meditar – SEGUIR

Romanos 1:21-22
“A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios.”

El elixir de la vida


Bien, es casi la época de Navidad y la mentalidad avara del viejo Scrooge eleva su detestable cabeza dentro de mí nuevamente. ¡A veces pienso que los puritanos tenían razón cuando prohibieron la Navidad! Esto es así hasta que recibo mis regalos en el día de Navidad. Pareciera que soy, eternamente, un inconstante.

En mí, la raíz de esta actitud avara tipo Scrooge se encuentra en un espíritu que es malagradecido. Sí, un espíritu de ingratitud es la causa de muchos males. Amargura, depresión, falta de visión, odio, enojo y todas las manifestaciones físicas asociadas a una multitud de males espirituales pueden tener como causa de fondo, una falta de agradecimiento. El antídoto, por supuesto, es bastante simple: ¡ser agradecido! Sin embargo, una vez que te encuentras en esta actitud avara tipo Scrooge, una vez que estás enojado con Dios, una vez que estás amargado por tus circunstancias, una vez que estás enfermo tanto espiritual como físicamente, entonces, el comenzar a ser agradecido es una píldora difícil de tragar. Iría tan lejos como para decir que el elixir de la vida, el cual es la rebosante, grandiosa, llena y espumante copa del agradecimiento, es una bebida demasiado fuerte para ser tragada por cualquier garganta de la que no surge libremente la alabanza. Así que, a menos que esta medicina de agradecimiento sea tomada (y en su totalidad, les advierto) luego la amarga demacración y la muerte ocuparán, seguramente, ese lugar que está vacío en sus vidas. ¡Y esa es una verdad que les doy gratuitamente esta noche!

Ahora, permítanme hablarle a más de un cachorrito enfermo que seguramente estará leyendo estas páginas en este momento, pues deben incorporar el agradecimiento en su interior esta noche y no existe mejor momento para comenzar este régimen, que en el tiempo de la Navidad. “¿Bueno pero, cómo?” preguntan, y me alegro que lo hagan, porque voy a decirles cómo hacerlo.

Primero, elijan algo por lo que puedan estar agradecidos. Jonás estaba agradecido por un gusano y una calabaza y por un viento fresco del este. Siempre hay algo. Comiencen con algo pequeño: “Gracias por esta almohada suave sobre la cual estoy descansando mi cabeza, una de las más miserables”. Para el alma restringida, el agradecimiento es difícil de tragar, pero el secreto es comenzar con cosas pequeñas. Una vez que digieres un poco de agradecimiento por tu garganta en forma habitual, el pasaje tiende a abrirse y entonces puedes comenzar a tomar grandes cantidades de agradecimiento. En cierto período de tiempo, incluso en un período corto, esa ingesta de agradecimiento traerá salud a todo tu ser.

Permítanme finalizar esta noche reiterando lo que es más importante: ¡No crean que el agradecimiento es algo que ustedes simplemente dan! Oh no, si piensan eso entonces no entendieron nada sobre el asunto. El agradecimiento es un elixir para las almas amargadas, para los corazones endurecidos, para los ciegos y para los sordos, para aquellos que han perdido su voz. El agradecimiento es una medicina para el alma y un elixir ‘por excelencia’ sobre el que el gran Sanador de almas, en persona, insiste en que debemos de tener en nuestros labios unas mil veces al día. Yo puedo asegurar una cosa, y esta es que hay ‘vida’ en esta copa espumeante de agradecimiento y siempre burbujea y se derrama sobre otros. Permítanme preguntarles esta noche: ¿han tomado su medicina hoy?

Medita: “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.” Colosenses 3:15

Ora: Señor, deseo servirte con regocijo, y deseo venir hasta Ti con cantos de triunfo en vez de lloriqueando por mis pérdidas, porque Tú eres Dios y eres Tú quien me creó, no yo mismo; eres Tú quien me ha llamado una ‘oveja de Tu rebaño’ Por eso ayúdame a entrar por Tus puertas con acción de gracias y por tus atrios con alabanza, para que pueda mostrar más mi agradecimiento hacia Ti, mi Dios, y para que bendiga Tu nombre en vez de maldecirlo. Te pido esto porque Tú, el Señor, eres bueno y Tú dices que Tu misericordia es eterna y que Tu verdad perdura a todas las generaciones. Entonces, haz esto por mí. Te lo pido en el nombre de Jesús, sólo para estar doblemente seguro. Amén.

Friday, December 16, 2011

Dec | 16 | Zafiros Cantarines

Palabra para meditar – JOYAS

Judas 25
“Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad...”

Zafiros Cantarines

“No sé lo que es” dijo el neurólogo, al tiempo que examinaba la Resonancia Magnética de mi cerebro. “No es un tumor, y no es esclerosis múltiple, pero se ha producido un aumento de la sustancia blanca en el hemisferio izquierdo. ¡¿Alguna vez ha tenido una embolia?”

“No, que yo recuerde”, dije yo. Este neurólogo no me infundía confianza, ¡eso se los puedo asegurar! Como ex-técnico buscador de fallas, uno sabe cuándo las personas no tienen idea, sí, uno sabe cuándo la gente sólo está ‘andando a tientas a ver si acierta’.

“Bueno, regrese en tres meses y haremos otro examen, mientras tanto, sacaremos algo de líquido de su columna vertebral y buscaremos más indicadores”. Nunca regresé. Fue otro neurólogo el que, sin siquiera mirar los resultados de mi Resonania Magnética, me preguntó: “¿Cuando usted boxeaba y entrenaba, alguna vez lo golpearon tan fuertemente en la cabeza que vió las estrellas?”

“¡Muchas veces!” respondí.

“Bueno, eso explica la sustancia blanca”, dijo él, “Es sólo un leve daño cerebral”.

“¿Sólo un leve daño cerebral?” ¡Qué bárbaro! Uno puede tener un leve dolor de estómago, uno puede caerse y rasparse la rodilla y tener un leve raspón, pero discúlpenme, ¿cómo rayos puede alguien decirle a uno con una sonrisa, “Oh, no se preocupe por eso, es sólo un leve daño cerebral?”

La moraleja de este pequeño episodio es bastante simple: ¡Que no te peguen en la cabeza! El recuerdo de este pequeño episodio, no obstante, es algo bastante, bastante diferente. Verán, estoy envejeciendo, la vida se está volviendo más ajetreada, los malabares con las esferas y los platillos giratorios parecen estar acelerándose, mi memoria no es lo que debería ser, y ciertamente ¡no es lo que solía ser! ¡Quizá sea sólo un leve daño cerebral, ahí está el problema! ¡Ja!

Estoy fascinado por el funcionamiento de la memoria, tanto la racional como la emocional. Un pequeño aspecto de tan magnífica habilidad de almacenar y recuperar tanto información racional como emocional es la capacidad de realizar comparaciones. ¡Uy!, decimos, “ha aumentado mucho de peso desde la última vez que lo vi!” Ven, ¡comparaciones! En verdad, casi todas las decisiones que tomamos están basadas en comparaciones que hace la memoria. En este mínimo aspecto, por tanto, la memoria es sumamente importante tanto para definir quiénes somos como para saber la dirección en la cuál iremos, y, supongo entonces, ¡que la memoria es importante para la eternidad!
El problema con la memoria es que almacena cada trozo de información experiencial sobre nosotros y sobre los otros y en un mundo caído, eso significa que almacena todos los hechos y los sentimientos de nuestros pecados, tanto los que hemos iniciado como los iniciados por otros, pero en los cuales hemos tomado parte. Sin duda, cada pecado de pensamiento y obra, cada pecado de comisión y omisión está almacenado en nuestra memoria. El advenimiento de la luz de Dios en el rostro de Jesucristo ha traído arrepentimiento, remordimiento, quizá también, algunos actos de restitución y ¡por favor Dios!, algo de alivio para nosotros pero, ¿qué hay de los recuerdos de aquellos actos, a menudo atroces? Ah bueno, los recuerdos aún están allí, alojados en nosotros, alojados con nosotros, como un huésped ruin, no deseado y que no es bienvenido. Quizá en este lado del cielo, la obra de Dios sobre nosotros será lo suficientemente profunda como para remover el poder que esos recuerdos tienen sobre nosotros, o más aún, ¡su presencia en nosotros! Eso creo, eso espero. Todos lo queremos, ¿no es cierto?

Nos guste o no, nuestra experiencia de la memoria nos moldea, ayuda en nuestra formación. Por tanto, nuestros recuerdos, los buenos y los malos, son también parte de nuestra historia y creo que quizá son parte de nuestra historia eterna también. ¿Escucharon eso? ¡Parte de nuestra historia eterna también! Ahora, si estoy en lo correcto, ¿deberemos llevar estos recuerdos, los buenos y los malos, con nosotros por siempre? Y, si ese es el caso, ¿cómo encontrarán un lugar en el cielo, junto a Jesús y a los alegres santos, los recuerdos de heridas pasadas, de fracasos pasados, de pecados pasados en nuestro ser? Suena grotesco, ¿no es cierto? No obstante creo que así será, pues de no ser así, con seguridad perderemos una parte tal de nuestra historia que nos moldea, que dejaremos de ser quienes en verdad somos, dejaremos de ser nuestro ‘yo’ auténtico, por tanto les pregunto: “¿Dejará Dios que esto suceda?” “¿Aceptará alguna vez Dios, plástico de algún tipo en el cielo?” Yo creo que no. Amigos, he leído el Libro del Apocalipsis y el cielo es bien sólido, construido con materiales hechos por Dios. No hay nada de plástico en el cielo, ¡absolutamente nada!

Spurgeon al comentar sobre nuestro versículo para esta noche dice: “Seremos sin culpa y no se nos reprobará ante Sus ojos. No sólo su ley no tendrá cargos en nuestra contra, sino que se magnificará en nosotros. Es más, la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros será completada. Él nos hará tan perfectamente santos, que no tendremos tendencia a pecar. Juicio, recuerdo, voluntad – cada poder y pasión serán emancipados de la esclavitud del mal”. ¡Qué maravilloso!

Nuestro versículo de esta noche habla de perfeccionismo posicional y empírico, y hablando con la verdad, si Dios no se ocupa de nuestros recuerdos, ¡no entiendo cómo esta perfección pueda jamás existir! Porque sin duda, parte de lo infernal es el traer a la memoria el contínuo recuerdo de nustros pecados e imperfecciones y por eso, ¿no sería como tener el infierno en el cielo el tener un daño cerebral ya sanado, sólo para recordar aún más de nuestros desesperados pecados y fracasos? ¡Por supuesto que lo sería!

No sé cómo nuestro gran Dios lo hace. Realmente no lo sé, pero sin embargo, de alguna forma, creo que Él lo hace... No, no creo, ¡Él lo hace! Fabrica diamantes con el sucio carbón que aún llevamos con nosotros, y hace zafiros cantarines con todas nuestras cicatrices de pecado.
Los recuerdos deben permanecer con nosotros para que conservemos nuestras historias, para que seamos todo lo que verdaderamente somos. Sin embargo, este misterio oscuro y transformador del cielo las cambiará a todas en destello de polvo de oro, y serán por siempre y para siempre, para la eterna alabanza de Su gloria. Esta noche estoy de acuerdo con Spurgeon en que “¡los recuerdos serán emancipados de la esclavitud de la maldad!” Todo nuestro ayer estará, por tanto, presente con nosotros en el cielo, pero todo habrá sido resuelto. Presente pero perdonado, presente pero sanado, presente pero liberado, presente pero transformado, poderoso y glorioso. Dios fabricó diamantes minúsculos, brillantes en la magnitud de la diadema celestial.

Ahora, amigos, ¡ese es un milagro por el que vale la pena esperar!

Medita: “(A Él) Sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Señor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre! Amén.” Judas 1:25

Ora: Señor, todos mis dolores y todas mis cicatrices, toda mi vergüenza y mis heridas están en Tus manos y en Tus manos, se vuelven menos como cicatrices y más como carácter. ¡Amén a eso Señor, y nuevamente Amén!

Thursday, December 15, 2011

Dec | 15 | Evitando el abuso de sustancias

Palabra para meditar – EXAMINA

Lucas 15:13
“Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia.”

Evitando el abuso de sustancias

Me gusta mucho la expresión encontrada en nuestro versículo de esta noche en una de las versiones en inglés al referirse a alguien que derrocha lo que tiene. La versión en inglés dice: ‘desperdició su sustancia’. La idea alrededor de la traducción de la palabra griega ‘derroche’ es la de el abuso de sustancias en términos de una irreflexiva imprudencia, la cual lleva a la destrucción personal. ¡Sí! El derroche es una enfermedad terminal.

Quizá sea porque me estoy volviendo viejo, pero francamente ya no tengo la energía que solía tener y por esto me he encontrado contemplando (no sin cierta envidia, ¡tengo que admitir!) a gente más joven que parece tener tanta energía ¡que sencillamente no saben qué hacer con ella! Desafortunadamente, los poseedores de esa aparente abundancia de tiempo, energía y buena apariencia, a menudo sin saberlo, malgastan su ‘sustancia’. Puede ser frustrante el ver el derroche accidental de sustancias, lo cual es común en la juventud y al ir creciendo, pero les digo, es absolutamente descorazonador el ver a una persona desperdiciar su sustancia a propósito, echando a perder su vida en el pavimento de las drogas y la vagancia. Ahora, no estoy hablando aquí de desperdiciar dinero. No, el dinero puede reponerse. Estoy hablando de desperdiciar la sustancia de una persona: tiempo, talentos, dones y todas las posibilidades de esta vida. Este tipo de derroche es una tragedia de proporciones nunca relatadas. Este tipo de abuso de sustancias no es irredimible, pero sí es irreversible. Piensen en ello.

Hay otro tipo de derroche, no obstante, en el cual aquellos que parecen los más sabios y los más respetables, desafortunadamente quedan enganchados: Es un derroche de mejor calidad, pero derroche al fin.

Verán, cada vez que nos involucramos en aquello que no dura, derrochamos nuestra propia sustancia. Hay dos preguntas que nos podemos hacer en relación al derroche de nuestra sustancia, para luego discernir mejor: “¿Qué cosas de valor he dejado pasar, por estar derrochando mi sustancia? y ¿Qué cosas de valor son a las que yo aspiro, y en las que he invertido para mi futura vida eterna?” Nos movemos velozmente hacia el final de este año y les digo, si quieren concluir con el derroche de sus sustancias, entonces estas son dos de las mejores preguntas sustanciales y éticas que puedan, jamás, hacerse en su vida. ¡Háganselas a ustedes mismos, si se animan!

Medita: “Con palabras persuasivas lo convenció; con lisonjas de sus labios lo sedujo. Y él en seguida fue tras ella, como el buey que va camino al matadero; como el ciervo que cae en la trampa, hasta que una flecha le abre las entrañas; como el ave que se lanza contra la red, sin saber que en ello le va la vida. Así que, hijo mío, escúchame; presta atención a mis palabras. No desvíes tu corazón hacia sus sendas, ni te extravíes por sus caminos, pues muchos han muerto por su causa; sus víctimas han sido innumerables. Su casa lleva derecho al sepulcro; ¡conduce al reino de la muerte!” Proverbios 7:21-27

Ora: Señor, no dejes que derroche mi sustancia, aún en una cama perfumada de mirra y áloe, y de canela endulzada. Líbrame de tomar mi parte en falsos amores, que traen con ellos nada más que un mañana vacío. Líbrame del derroche de mis sustancias. Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Amén!

Wednesday, December 14, 2011

Dec | 14 | Los monumentos de Mizpa

Palabra para meditar – SEPARA

Génesis 31:48-50
“Este montón de piedras —declaró Labán— nos servirá de testimonio. Por eso se le llamó Galaad a ese lugar, y también se le llamó Mizpa, porque Labán juró: Que el SEÑOR nos vigile cuando ya estemos lejos el uno del otro.’”

Los monumentos de Mizpa

‘Mizpa’ es una palabra muy poco comprendida. Por supuesto que a través de los siglos se ha convertido en muchas ocasiones, más en una palabra que significa hacer dinero que en una palabra mística. Tanto los joyeros como los pequeños comerciantes, todos han sacado su ganancia por las ventas de cosas como dijes y relicarios, monedas y brazaletes todos ellos con la frase (muy linda, sí, pero totalmente fuera de contexto): “Que el Señor vea sobre nosotros cuando estemos lejos el uno del otro… Mizpa”. Todo eso es muy sentimental, muy lindo y muy dulce, además de muy romántico, ¡pero está completamente fuera de contexto!

El contexto del montón de piedras como testimonio del pacto de Mizpa era uno de peligro, de amenazas y de maldiciones. Ustedes recordarán que luego de más de veinte años de abuso por parte de Labán, Jacob finalmente obtiene la luz verde de Dios para escapar. Su viejo tío Fagin Labán sigue a Jacob y a su familia con la sola intención de hacerle mucho daño y recuperar para sí todo lo que Jacob poseía, ¡lo cual él consideraba suyo! Y así habría hecho Labán de no haber sido por la intervención de Dios en un sueño, el cual en pocas palabras decía lo siguiente: “Labán ¡detente! Labán, ¡te lo advierto!”. Sólo después de que Jacob y Labán dijeran lo que pensaban el uno del otro, se hizo evidente una diferencia de opinión irreconciliable. Como esto era así, había una necesidad clara de separación y se pactó una promesa de no regresar, durante la vida del otro, con el deseo de venganza o de infringir daño al otro. Este fue el contexto verdadero del montón de piedras como testimonio en Mizpa. Fue, en realidad, una línea demarcatoria trazada en las profundas arenas del desierto que subrayaba que si se recordaba la vida pasada nuevamente, o se quería hacer algo respecto a ella, esto traería una consecuente maldición de juicio y retribución del Dios de los cielos sobre esa persona y sobre su casa.
Hoy hay una necesidad de erigir muchos montones de piedras como testimonios de Mizpa en las montañas místicas de nuestras mentes y nuestros corazones. Hay estilos de vida que anteriormente hemos sostenido abiertamente, pero ahora llevamos en hábitos, pensamientos y prácticas perniciosas secretas, a los que deberían ser los lugares pacíficos de nuestras vidas. Sí, hay ídolos de muchas clases, que hemos traído desde nuestro pasado a nuestra presente tierra prometida, los cuales han sido la causa de toda clase de culpa y condenación e inclusive temores de muerte que nos persiguen. A pesar del temor que acompaña al miedo del descubrimiento como de la pérdida, el pecado aún nos hace sentarnos sobre ellos y protegerlos bajo excusas mentirosas.

Muchos de ustedes en esta noche, deben levantar testimonios de Mizpa en las montañas místicas de sus corazones y sus mentes. Es hora de dejar el pasado, es hora de trazar debajo de él una línea demarcatoria. Sí, en todos los pensamientos y las prácticas, los hábitos y estilos de vida que continúan siendo destructivos y que los atan en el aquí y el ahora, deben finalmente trazar una línea debajo de ellos. ¡Levanten ese testimonio y nunca más regresen para hacerse daño a ustedes mismos! ¡Levanten ese testimonio y, luego, nunca permitan una visita desde allí que les haga daño! ¡Sí! ¡De una vez y para siempre, márquenlo con la palabra Mizpa!

Medita: “Mira este montón de piedras y la estela que he levantado entre nosotros —señaló Labán—. Ambos serán testigos de que ni tú ni yo cruzaremos esta línea con el propósito de hacernos daño. ¡Que el Dios de Abraham y el Dios de Najor sea nuestro juez! Entonces Jacob juró por el Dios a quien temía su padre Isaac.” Génesis 31:51-54NKJV.

Ora: Señor, ¡echo fuera todos mis ídolos! Señor, estoy cansado de sentirme perseguido, de la intromisión de los negros Nazguls de mi oscuro pasado. Ayúdame para que esta noche levante montones de piedras como testimonios de Mizpa sobre algunos asuntos de mi vida, de los cuales yo declaro esta noche, ya no me traerán muerte, ni tampoco serán buscados por mí. Oh Señor, encuéntrame algunas rocas, y luego juntos, levantemos un testimonio Mizpa para mí. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.