Wednesday, July 31, 2013

Jul | 31 | El papi del verdadero SLAM

LIBERTAD

Juan 7:46
¡Nunca nadie ha hablado como ese hombre!, declararon los guardias.

El papi del verdadero SLAM

En 1987, Mark Kelly Smith, nacido en el lado este de Chicago, dio inicio a una nueva tendencia de interpretación poética en la Green Mill Tavern. Su realismo resuelto y el sentido innato del ritmo, hicieron de él un intérprete convincente de la “Poesía SLAM”. En la narración de “The Spoken Word Revolution” (La Revolución de la Palabra Hablada), cuenta de la llegada de la poesía slam a la zona oeste de Chicago, que “rompe con la convención” y “se arriesga a ser entretenida e incluyente, dándole a la audiencia la posibilidad de abuchear, hacer ruido con los pies y chiflar a los poetas para que se bajen del escenario”. Dice: “Era anarquía, era escándalo y era Santo, Santo, Santo”.

En Galilea, después de permanecer 30 años oculto, La Promesa se revela. El Aplastador de Cabezas aparece con tranquilidad, confianza y poder, a través de las cuerdas poseídas y caídas de este planeta para entrar al centro del cuadrilátero, y con Sus palabras, coloca Su agarre poderoso sobre los hombros del adversario, y cada uno de sus aliados de pelea, los cuales durante años habían enceguecido a ojos dolidos y taponeado oídos sangrantes y suplicantes, y golpea al enemigo por la espalda. Todos son tratados con la misma falta de respeto.

“Sepulcros blanqueados” ¡SLAM!
“Generación de víboras” ¡SLAM!
“¡El día de sábado! ¿Y qué? ¡El sábado fue hecho para el hombre! ¡SLAM!
“Extiende tu mano, amigo” ¡SLAM!
“Hasta las piedras gritarán” ¡SLAM!
Dije: “Hasta las piedras gritarán” ¡SLAM! ¡SLAM! ¡SssLAM!

¡Observen una vez más al Jesús enfurecido! Porque ahí va, acercándose a grandes pasos al templo, volteando mesas; sí, expulsando a los cambistas fuera del tempo y gritándoles: “Mis Palabras, mis Palabras permanecerán”. Jesús grita: “¡Todo lo demás pasará... se acabará!” ¡Slam! Azotándolos por la espalda y pateándolos, arrojándolos del templo mientras les grita: “La casa de mi Padre será una casa de oración para todas las naciones y no una cueva de ladrones” ¡Slam! Una casa atestada hace que un cuadrapléjico deba ser descendido por el techo descubierto, y Él le dice delante de todos: “¡Te perdono tus pecados!” ¡Slam! Y para que sepan que puede hacerlo, le dice: “¡Toma tu lecho y anda!” ¡Slam! Luego, la mujer atrapada, avergonzada y con su pecho desnudo, es traída delante de Él, la multitud murmurante armada de piedras para matar, aullando por su sangre, es dispersada, atravesada en el pecho con palabras que explotan como una bomba de percusión en sus corazones: “El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra” ¡SLAM! Y luego, volviéndose hacia la mujer, le dice: “Mujer, ¿en dónde están los que te acusan? Sí, ¿dónde están los que te acusan? Vete y no peques más”. ¿Lo ven? ¡ Slam! ¡Slam! ¡Sssssssssslam!

¡Mi Dios!¡Piensen en lo que hizo Jesús...! ¡Piensen en lo que hace el día de hoy! Cuando uno abraza verdaderamente la gracia y el perdón, cuando uno los pone en práctica verdaderamente, son capaces de remover todo el desorden desagradable de nuestras vidas y nos mueven a participar de Su orden restaurador, y yo puedo decirles que cuando esto pasa, “¡es la anarquía, es el escándalo y es Santo, Santo, Santo!”

Reflexiona: “El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria.” Isaías 61:1-3

Ora: Señor, da hoy un ‘slam’ a las mentiras en mi vida; Derríbame, querido Jesús, pelea conmigo, forcejea conmigo, y al amanecer de este día, tómame por siempre. Hazme ‘cojear’ y apoyarme en Ti, Señor Jesús; sí, ven y dime las cosas como son. Levántate en mi vida, oh, Dios y Roca Eterna, ven a sacudir mi mundo hoy para que nunca vuelva a ser igual. Poderoso Salvador que hoy sea el tiempo en que tú me corrijas y me enseñes. Amén.
 

Tuesday, July 30, 2013

Jul | 30 | Reflujología

ABRAZAR

Lucas 15:28
Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera.

Reflujología


Es una afección desagradable y el efecto en el esófago puede ser profundo. El ácido que sale burbujeante del estómago hacia el esófago puede ocasionar quemaduras en los tejidos. Para un predicador, uno de los aspectos más perturbadores de la enfermedad del reflujo, es su tendencia a llegar hasta las cuerdas vocales y destruirlas. Durante la noche, muchas personas se sacan sus dientes y los colocan en agua; para aquellas personas que tienen reflujo, sin embargo, el solo hecho de comer la comida equivocada en el momento equivocado, es como meter las cuerdas vocales en ácido durante toda la noche. Después de un rato, hablar se torna doloroso, y tu poder de proyección virtualmente desaparece; en muchas ocasiones, incluso tu capacidad para mantener un discurso sonoro y saludable, también se arruina. El reflujo es desagradable.

Para mí es obvio que hay un paralelo, e incluso, sugiero yo, una conexión entre el reflujo físico y el reflujo espiritual. Tan sólo el otro día me percaté de cuán frecuentemente me daba cuenta de que mis pensamientos regurgitaban escenarios dolorosos de conflictos pasados. Las emociones asociadas con cada ‘visita’ a ellos, eran ácidas: No era sólo una clase de pensamientos malos sino todo un despliegue de cosas desagradables; ya saben: rabia, disgusto, estupefacción. El reflujo espiritual es como intentar sacar un solo gancho de un tazón lleno de ellos, ¡pero nunca podemos sacar uno solo sin levantar otros tantos! Esta masa regurgitada de emociones que gritan y patalean, tiene un efecto increíblemente debilitador en nosotros. Nos damos cuenta de que tenemos un bulto en la garganta, una dificultad para tragar lo que los otros puedan tener que decirnos, una falta de placer ante ciertas comidas de compañerismo, una evasión de temas, y lo peor de todo, una pérdida de poder en nuestra voz. La proyección de toda nuestra persona y toda nuestra integridad, sin lugar a dudas se ven disminuidas cuando sufrimos esta enfermedad del reflujo espiritual.

Hay varias maneras de manejar el reflujo físico: comer los alimentos correctos a la hora correcta, levantar la cabecera de la cama de cuatro a seis pulgadas y, por supuesto, tomar un medicamento que neutralice el ácido, hasta que finalmente encontremos uno que lo detenga, y así recuperemos poco a poco, algo de salud. El reflujo espiritual se maneja de la misma manera, amigo mío. Lo que voy a decir ahora es buena teología y excelente reflujología... así que escucha.
Mientras se lleva a cabo este proceso de sanidad de heridas del pasado, tal vez tengas que evitar algunos escenarios que agravan el asunto. Ciertamente necesitas ser consciente de que debes enfrentar las cosas en el momento apropiado y, por supuesto, ¡aprender a no meter tu mano en un tazón lleno de ganchos! Luego, a la vez que tomas medidas importantes respecto al perdón vocal e incluyes pensamientos positivos que reemplacen lo que hay en tu mente y corazón, puedes neutralizar el ácido de la amargura cada vez que aparezca la bilis.

Ahora bien, todo esto funciona pero resulta agotador cuando tienes que hacerlo contínuamente. Así que necesitas encontrar una manera de detener la amargura y el mal genio, la regurgitación depresiva y mortal, ¡hoy mismo! Y entonces, ¿cómo detenemos el ácido? ¿Cómo detenemos la aparición de la bilis? Bueno, como sugerencia, puedo decir que la mejor medicina es tomar nuestro pecado, y luego abrazarnos a nuestro Salvador, enseguida, abrazar uy amar a otros. Sí, es mucho, lo sé. En otras palabras, una vez que tomas tu pecado, lo confiesas, y te arrepientes, debes entonces abrazarte fuertemente del Salvador. Sí, como un hombre sin piernas que se estuviera hundiendo apretaría contra sí cualquier objeto flotante, así también debemos completa y desesperadamente abrazar al Salvador. Me pregunto si sólo cuando empieces a abrazar a Jesús, tu Salvador, de esta manera agradecida, desesperada y portadora de vida, te darás cuenta de que Él te ha perdonado mucho... ¡muchísimo en realidad! Este abrazo apasionante es muy necesario porque sólo cuando eres consciente de lo mucho que se te ha perdonado, es que puedes empezar a perdonar y a amar a los demás, de la manera en que debieras. Sólo cuando percibes esa sensación de haber sido perdonado de esa manera, sólo entonces, puedes verdaderamente perdonar a aquellos que te han ofendido. Una vez que sientes eso, una vez que haces eso, entonces y sólo entonces, podrás neutralizar esa bilis amarga.

La verdad es que algunos de ustedes tienen una terrible enfermedad de reflujo espiritual porque aún les falta darse cuenta de cuánto se les ha perdonado. ¿Se atreven a empezar a penetrar y aceptar la oscuridad que hay en ustedes hoy? Tal vez lo necesiten, porque estoy convencido de que sólo al hacerlo, tendrán la capacidad de amar en verdad, y de todo corazón, al Salvador; y luego, cuando lo hayan hecho, empezarán a amar verdaderamente a los demás.

Reflexiona: “Luego se volvió hacia la mujer y le dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Cuando entré en tu casa, no me diste agua para los pies, pero ella me ha bañado los pies en lágrimas y me los ha secado con sus cabellos. Tú no me besaste, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con aceite, pero ella me ungió los pies con perfume. Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.” Lucas 7:44-47

Ora: Señor, levanta mi cabeza. Mucho se me ha perdonado y, sin duda, mucho más de lo que sé o podría verdaderamente reconocer. Padre, ayúdame a tomar mi pecado y a abrazarme de mi Salvador de una forma tal, que pueda amar también a los demás. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén.




Monday, July 29, 2013

Jul | 29 | Intentando escuchar el ‘ceceo’

PURO

Proverbios 20:10
Pesas falsas y medidas engañosas: ¡vaya pareja que el Señor detesta! (NVI)

Intentando escuchar el ‘ceceo’

Entré a la tienda de impresiones para recoger mis fotocopias y el muchacho que normalmente me atiende se acercó y me dijo: “¡Sola!”. Estoy seguro de que quiso decir “hola” pero en realidad le sonó “¡sola!”. Su pronunciación parecía un poco mal articulada. Pronto me di cuenta de que, como miembro fundador de la Iglesia de la Modificación del Cuerpo, él mismo en la noche anterior, utilizando un poco de hielo, gaza y un bisturí, se había hecho una bifurcación por el centro de su lengua. ¡La había partido justo por la mitad! Me aseguró que después de unos días, cuando la inflamación hubiera desaparecido, difícilmente se notaría ese pequeño ‘ceceo’ que ahora tenía. Abrió su boca y me mostró su nueva lengua de lagarto: combinaba perfectamente con las cuatro puntas que le salían del pellejo de su brazo derecho. Me aseguró que esto también lo ayudaría en su camino espiritual, que resultó siendo un verdadero bufet escandinavo de todo aquello que no era cristiano. Parecía feliz, emocionado y muy en paz con las cosas. El siguiente fin de semana, él y otros cuantos de sus amigos iban a comer pizza y luego a colgarse unas cuantas horas de unos garfios. En realidad yo no podía competir con eso. La pizza, los amigos y una película, habrían sido suficiente para mí. Así que le agradecí por las fotocopias y seguí mi camino, estupefacto. Sus valores pesaban distinto que los míos, su sistema de juicio estaba verdaderamente marcado por una escala muy diferente, y eso era peligroso, porque la medición de la carne siempre debe hacerse sobre las balanzas calibradas del Maestro. Recuerden eso...

En lo que concierne a diferentes pesos y medidas, creo que Dios habla en dos niveles sobre este asunto, pero en ambos niveles lo llama “abominación”. Es una palabra fuerte. Quiere decir “repugnante” o incluso “una cosas que horroriza”. Si pudiera utilizar la típica moderación británica para señalar así la seriedad de lo que se está diciendo con este versículo, podría decir: “Cualquier ‘jugada doble’ resulta sumamente desagradable para el Señor”.

¿Qué es una jugada doble? Esencialmente, es decir una cosa pero realmente hacer otra. Es tener intencionalmente una lengua bífida, a fin de engañar a la otra persona. El juego doble es sencillamente eso: es engaño, y para Dios ese engaño de lengua bífida es sumamente desagradable.

En el primer nivel, toda enseñanza que declare ser una espiritualidad verdadera pero que vaya en contra de la voluntad revelada de Dios, ¡es abominación! Viene de la serpiente misma, es muerte y no vida. Es la ‘Abuelita’ del cuento con dientes filudos y mal aliento, y sin importar cuán extrañamente tierna parezca, te devorará al final. Aquí no hay sutilezas, es lo que es, y lo es descaradamente. Esas enseñanzas contrarias a la Escrituras no son más que dichos azufrados que pretenden sonar como si fueran espirituales, crecimiento verdadero, libertad real e incluso vida, pero al final engañan y te dejan perdición, menosprecio, esclavitud y muerte. Tengan cuidado con tales enseñanzas contrarias, porque en nuestro tiempo ¡abundan!

En el segundo nivel, ese juego doble a menudo está escondido. Tienes que intentar escuchar el ceceo. El doble juego que se parece a la serpiente y que en realidad serpentea está por todas partes, y que Dios nos ayude: si escuchamos con atención podremos encontrar que en ocasiones está presente incluso en nosotros, y especialmente en nuestras iglesias: Aquí a menudo decimos una cosa, mientras decididamente hacemos otra. Adoramos a Dios pero maldecimos a los hombres. Sonreímos con nuestra cara pero es el odio el que vive en nuestros corazones. ¡Que Dios nos perdone! Porque para el Padre, los juegos dobles de nuestras iglesias son absoluta... sí absolutamente desagradables. Así que... ¡tengamos cuidado!

Reflexiona: “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” Isaías 5:20

Ora: Oh Dios, ¿quién de nosotros no ha hablado con lengua bífida, a través de una piel de serpiente y unos labios de lagarto? A partir de hoy, Señor, buscaremos que el agua pura de nuestros corazones regenerados, brote abundantemente y fluya libre desde nuestra boca para que así desinfecte nuestras bocas, a menudo tan desagradables. Amén.




Sunday, July 28, 2013

Jul | 28 | Dulzura siempre

SANIDAD

Salmos 104:14,15a
Haces que crezca la hierba para el ganado, y las plantas que la gente cultiva para sacar de la tierra su alimento: el vino que alegra el corazón, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida.

Dulzura siempre


Bueno, finalmente sucedió. En un servicio de comunión, una iglesia de la ahora conservadora Convención Bautista del Sur le ofreció a la congregación dos copas: una alcohólica, la otra de puro jugo. Esta nueva iglesia emergente del siglo veinte, se cree más bíblica al ofrecer una alternativa con alcohol en el momento de la comunión. En Inglaterra, la parte del mundo de donde soy, esto no es ni siquiera un problema, pero en Kentucky, que ha sido llamado la “Hebilla en el Cinturón de la Biblia”, esto sin duda fue todo un paso.

Créanme cuando les digo que mi familia ha sido más que consumida en lo que se refiere a los problemas serios que surgen del alcoholismo. Sin embargo, culturalmente, y más importante, bíblicamente, yo no encuentro ningún fundamento para prohibir el alcohol en ningún contexto, pero sí encuentro muchas advertencias y mandatos en contra de la embriaguez, porque la embriaguez, mis amigos, es un gatillo preparado y cargado en una fría arma de metal, presionada contra nuestra propia boca abierta.

Ahora, cuanto más pienso en las razones para la embriaguez, y la embriaguez constante, más llego a pensar en el dolor de personas desesperadas que necesitan anestesiarse contra el sufrimiento que llevan, y por un instante, sin importar nada, deben olvidar, deben aliviar el dolor. Brad Paisley y Alison Crouch lo resumen bien en su canció “Canción de cuna del whiskey”

Los rumores volaron pero nadie sabía lo mucho que se culpaba a sí misma
Durante años y años intentó ocultar el whisky en su aliento
Finalmente se bebió poco a poco su dolor,
Pero nunca pudo emborracharse lo suficiente para sacarlo a él de su mente
Hasta que llegó la noche
Puso esa botella contra su cabeza y apretó el gatillo
Y finalmente se bebió su recuerdo
La vida es corta pero esta vez fue más grande
Que la fuerza que tenía para levantarse de sus rodillas
La encontramos con el rostro sumido en la almohada
Aferrada a su foto con desesperación
La pusimos junto a él, bajo el sauce
Y los ángeles cantaron la canción de cuna del whisky

La embriaguez anestésica es un gran problema, especialmente entre las mujeres, y más especialmente entre las mujeres que están solas en sus casas. El problema es suficientemente grande como para decirles a algunos de los que incluso leen estas palabras hoy: “amigo, si estás atrapado en este círculo paralizador, Jesús tu sanador, puede sanar tu dolor, puede quitar la mancha más oscura, puede restaurar desde lo más pequeño hasta lo más, más grande”. Verán, como en la mayoría de cosas, el sexo, el dinero y el alcohol no son el problema. ¡El problema es lo que se hace con ellos!

Así que si hoy estás preso en una trampa de embriaguez, entonces debes empezar a encontrar un deseo más profundo que reemplace el deseo destructivo que tienes en tu corazón y en tus manos justo ahora; y ese deseo más profundo, amigo, debe ser Jesús. El alcoholismo es un asunto muy serio que no se enfrenta con mantras mágicos, sino que eres tú mismo junto con el poder del Dios Todopoderoso. Como una forma de empezar e ir hacia este descubrimiento, déjame sugerirte que te pongas hoy de rodillas, hermano, hermana; tomes de Su gracia, lo estreches a Él contra tus labios, y bebas de Su ayuda hasta el fondo. Cada vez que la botella te llame, vuélvete a tu Padre y di las siguientes palabras:

Reflexiona: “Dejen que me bese con los besos de tu boca... ¡porque tu amor es mejor que el vino!” Cantares 1:2

Ora: Señor, perdóname por las veces en que haya puesto en mis labios una botella en vez de las bendiciones de Tu dulzura. Perdóname por las veces en que haya buscado otra solución para ‘aliviar’ el producto de mis malas decisiones, y para las heridas que me haya dejado este mundo caído, y luego las haya empujado muy lejos y muy adentro de mi alma, sólo para dejarlas pudrir, como heces endurecidas en el centro de mi ser. Huelo mal, Señor, y sufro. Jesús, hoy te pido que me beses con los besos de Tu boca y soples sanidad para mi espíritu. Concédeme deseos mejores, Señor, y un enema de amor para el alivio de mi autodefensa lastimada e hinchada. Jesús, hoy pongo Tu nombre en mis labios; permíteme saber que tú eres siempre una dulzura para mi alma. Amén.


Saturday, July 27, 2013

Jul | 27 | Su manera de caminar

DESCANSO

Génesis 3:8a
Cuando el día comenzó a refrescar, oyeron el hombre y la mujer que Dios andaba recorriendo el jardín.

Su manera de caminar


Esto es interesante. Oyeron a Dios antes de verlo cuando caminaba en los jardines que El había creado. Entonces necesitamos hacernos la pregunta, ¿qué sonido hace Dios cuando camina en nuestro jardín? ¿Cuáles son los indicios audibles de Su llegada? Adán y Eva conocían el sonido de cada criatura que caminaba entre los bosques de su morada, y la llegada de Dios se distinguía de la de toda Su creación. ¿Cómo podemos aprender a distinguir el sonido de Su aparición en el jardín de nuestros corazones, a escucharlo caminando en los terrenos de nuestro espíritu, a olerlo en la fragancia a Fresia de las lluvias de nuestras almas perturbadas? De hecho, ¿cómo suena Su llamado a la puerta de nuestra alma? Deberíamos saberlo, ¿no?
Esto es más importante de lo que nos damos cuenta. Verán, soy un hombre de palabras... las adoro. Y espero escuchar a Dios hablando en palabras; ¡incluso creo en la primacía y en el poder de la palabra proclamada! Sin embargo, Dios habla de otras maneras: en las miradas tranquilas, en los colores sutiles, en los viejos amigos, en las musas de las películas, en sonidos conocidos, y en otras tantas formas. Oh... a mi parecer, pasamos por alto mucho, de hecho demasiado, en lo que se refiere a la voz del Señor.

Estén seguros, amigos, de que la llegada particular que aparece en nuestro versículo de hoy no fue una voz, sino un sonido. La voz vino después en la forma de una búsqueda de Adán y Eva quienes avergonzados, se habían escondido. Antes de la voz, no obstante, simplemente llegó el sonido de Su llegada, y era a esa hora del día, que entre todos los otros sonidos, este sonido particular era reconocido y esperado. Lo digo otra vez, ¿conocen el sonido de su Salvador cuando camina en su jardín?

Sospecho que era la mejor forma de caminar... ya saben: descalzo, con Su espíritu, alma y cuerpo tocando la tierra desnuda. Era un toque de complicidad, una comunicación de huellas Santas; era evidencia de que Él estaba allí; era una caminata por elección, una caminata de peso que sólo la verdadera honradez trae, y al mismo tiempo era una caminata ligera... ya saben, suficiente para pisar las olas agitadas por la tormenta sin hundirse, porque este modo de caminar es Divino, mis amigos, este modo de caminar es distinto. Este modo de caminar, supongo yo, no iba acompañado de estruendos de truenos y de estallidos de rayos, tampoco había aclamaciones de trompetas que anunciaran el juicio inminente y la condena, sino que más bien era una caminata acompañada de un canto tan sutil, que estremeció las hojas reveladoras que se abrieron ante él. Quizá fue el sonido del agua tintineando, una flauta o arpa musical que pinta en nuestros corazones un arroyo que acaricia las piedras lisas, acompañado por el sonido de una profundidad distante y el murmullo débil de una cascada efusiva, gigante y poderosa. Ah, sí... El me guía al lado de aguas tranquilas...Ah, sí...llamadas profundas, para penetrar en el ruido de Tus cascadas.

Tal vez esta manera de caminar es un caminado que lleva algo dentro de sí. Porque Dios no es un invitado desagradable; Él siempre llega con algo bueno: el mejor de los panes, el más dulce de los vinos y las exquisiteces mejor seleccionadas que podamos cenar. Quizás el susurro de Su cesta para picnic también se escuche entre los árboles. Sí, Él prepara una mesa para nosotros incluso en medio de nuestros enemigos.

Con seguridad, entonces, el sonido de Dios cuando se acerca al buen jardín del alma regenerada, es el sonido de esta clase de caminar, que trae consigo el deleite musical de la comida fresca y del descanso, del consuelo y la alegría... de lo mejor. Lo mejor, lo mejor, lo verdaderamente mejor. Dime amigo, ¿lo has oído caminar últimamente por los jardines de tu espíritu?

Reflexiona: “Porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos.” Sofonías 3:17

Ora: No esperaba que llegaras de esta manera, pero Señor, hoy observo y espero que el sonido de la bondad llegue a mi jardín. Amén.




Friday, July 26, 2013

Jul | 26 | Egoísmo sensible

DESCANSO

Cantares 1:5-6
Morena soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén; morena como las carpas de Cedar, hermosa como los pabellones de Salmá. No se fijen en mi tez morena, ni en que el sol me bronceó la piel. Mis hermanos se enfadaron contra mí, y me obligaron a cuidar las viñas; ¡y mi propia viña descuidé!

Egoísmo sensible


Incluso las presentaciones previas a los vuelos son ahora en su mayoría exhibidas en video. Lo divertido de esta pequeña pantomima que se hace al frente dentro del avión, ha casi desaparecido, así que ¡compartamos algunos recuerdos de esos buenos tiempos! Para mí, siempre era el impacto de asegurarme de que, en caso de que las máscaras de oxígeno cayeran, aun si uno estaba sentado junto a un niño pequeño, e incluso junto al amor de tu vida, uno debía ponerse la máscara primero. Incluso si estabas sentado al lado de tu esposa, (tu misma alma y corazón), debías ponerte tú primero la máscara. En medio de incendios, inundaciones, desplome de metales y tensión pulmonar, debes ocuparte primero de ti, para que puedas ocuparte mejor de los otros.

El cristianismo evangélico viaja por la vida muchas veces sintiéndose culpable. La presión desde el púlpito por estar involucrado en este o aquel ministerio puede ser inmensa. Los héroes locales del Pastor son por supuesto aquellas almas dedicadas que se mantienen muy ocupadas, y con todo sonríen en nombre de Jesús. Hasta que un día se despiertan, se miran en el espejo y ven unos ojos panda y unas mejillas que más bien parecen cortinas pesadas las cuales caen sobre sus débiles sonrisas. ¿Saben? ¡A menudo al Pastor no le va tan diferente! Más enojón, más gordo, más calvo... ¡Es verdad! En este sentido, al final somos responsables de nuestros propios viñedos, pero la iglesia, en medio de todo su ajetreo, debe tener cuidado de no destruir los viñedos de sus miembros. Piensen en ello.

El poeta español Antonio Machado dice en su poema “Llamó a mi corazón, un claro día...”:
Llamó a mi corazón, un claro día,
con un perfume de jazmín, el viento.
-A cambio de este aroma,
todo el aroma de tus rosas quiero.
-No tengo rosas; flores
en mi jardín no hay ya, todas han muerto.
-Me llevaré los llantos de las fuentes,
las hojas amarillas y los mustios pétalos.
Y el viento huyó...Mi corazón sangraba...
Alma, ¿qué has hecho de tu pobre huerto?

Reflexiona: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu alma y con toda tu mente" le respondió Jesús. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.” Mateo 22:37-40 (NVI)

Ora: Señor, camina conmigo en mi jardín, en el frescor de mi día; abrázame en mi desolación y juntos comencemos una vez más a hacer algo hermoso.




Thursday, July 25, 2013

Jul | 25 | Esos agnósticos desagradables

SABER

Romanos 1:18-23
Así que Dios tiene misericordia de quien él quiere tenerla, y endurece a quien él quiere endurecer. Pero tú me dirás: Entonces, ¿por qué todavía nos echa la culpa Dios? ¿Quién puede oponerse a su voluntad? Respondo: ¿Quién eres tú para pedirle cuentas a Dios? ¿Acaso le dirá la olla de barro al que la modeló: "¿Por qué me hiciste así?" ¿No tiene derecho el alfarero de hacer del mismo barro unas vasijas para usos especiales y otras para fines ordinarios? ¿Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia a los que eran objeto de su castigo y estaban destinados a la destrucción? ¿Qué si lo hizo para dar a conocer sus gloriosas riquezas a los que eran objeto de su misericordia, y a quienes de antemano preparó para esa gloria?

Esos agnósticos desagradables

El vicario estaba en la entrada de la iglesia saludando de mano a todos los feligreses que salían del servicio. Viendo a una nueva visitante ya mayor, le extendió la mano y, al saludarla, le agradeció por venir y le preguntó si había disfrutado el sermón. Ella lo miró directo a los ojos y olvidando la palabra “acústica”, le contestó: “Pues querido mío... estoy segura de que estuvo muy bueno, pero debido a todos los malos “agnósticos” que usted tiene en estos viejos edificios, fue muy difícil entender con precisión lo que estaba diciendo”.

Bertrand Russell dice que: “Un agnóstico piensa que es imposible conocer la verdad en lo que se refiere a asuntos como Dios y la vida futura, cosas de las que se ocupan el cristianismo y otras religiones. O si no es imposible, al menos es imposible en el tiempo presente”. A simple vista, esta descripción puede presentar al agnosticismo como una posición filosófica del tipo “vive y deja vivir”... Ya saben, liberal pero no extremista. Justo como la anciana señora. ¡No señor... cuidado! El agnosticismo es como un lagarto hambriento. Tiene dientes y los devorará si le dan la menor oportunidad.

Muchos de los llamados libres pensadores pueden ahora unirse a una multitud de organizaciones libertinas, listas para contratar y utilizar todos los montones de rocas desdeñosas que tales libre pensadores han reunido a lo largo de los años (y créanme, mis amigos, en nuestra estupidez e ingenuidad hemos dejado muchas municiones por ahí para que ellos las tomen). Por ejemplo, la Iglesia Universal Triunfante del Agnóstico Apático (eslogan: “No sabemos y no nos importa”) pudo haber empezado como una broma y un ejercicio de ironía, pero sus documentos publicados contra el cristianismo y la existencia conocible de un ser superior, muestran una intensidad tan mordaz contra la gente que dice tener una “revelación” y un “conocimiento de su Hacedor”, de Dios, ¡que es muy obvio que hace mucho tiempo deberíamos habernos despertado, vestido y levantado!

Pero ten cuidado, amigo, ¡porque si nos levantamos, necesitamos entonces seguir adelante! Tenemos que vivir lo que predicamos, tenemos que mostrar aquello que proclamamos y necesitamos ser una prueba indubitable de que Dios en verdad está entre nosotros. El mundo no tiene nada más que desprecio por los que practican la religión, y disgusto por aquellos que no practican lo que predican. Tal vez deberíamos tener el mismo enfoque. Creo que ha llegado nuestro momento de producir “los bienes cristianos”, porque me pregunto si es que el mundo está gimiendo realmente en su anhelo por ver la evidencia auténtica y sobrenatural de Cristo en el pueblo redimido de Dios. Por favor Dios, que así sea, porque nuestro gnosticismo no es el susurro de secretos en claustros de paredes altas, ¡sino gritos desde los tejados que hablan de la revelación de Dios a través de Jesucristo! Los verdaderos gnósticos de Dios necesitan tener un resurgimiento arrasador en nuestro tiempo.

Entonces permíteme preguntarte hoy: ¿Conoces a Dios? ¿Pueden tus enemigos decir que al menos tú 'das la impresión' de conocer a Dios? ¿Pueden ellos dar razón de la esperanza que vive en ti? ¿Tu relación es tan vital con Jesús, tan vibrante en su conectividad, tan visionaria en percepción, tan liberal en cuanto a las cosas que posees, que recibes el nombre de “ciudad sobre el monte”, “sal”, “luz”, “misericordia” e incluso “amor que descendió”?

Estarán de acuerdo conmigo, estoy seguro, en que “los verdaderos gnósticos de Dios necesitan tener un resurgimiento arrasador, y aquellos de nosotros que decimos tener a Dios, debemos ser una evidencia viva de que así es”. Así qué, ¿qué vas a hacer al respecto, amigo?

Reflexiona: “También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Dios verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la vida eterna.” 1ª. Juan 5:20

Ora: Señor, muéstrame los signos de que soy tuyo a través de permitirme llevar buenos frutos y hacer obras maravillosas. Amén.


Wednesday, July 24, 2013

Jul | 24 | ¿El capitán de mi propio barco?

HUMILDAD

Éxodo 19:18
El monte estaba cubierto de humo, porque el Señor había descendido sobre él en medio de fuego.

¿El capitán de mi propio barco?


Robert Graves nació un día como hoy en 1895. Sus memorias clásicas de su tiempo con los Royal Welsh Fusiliers durante la Primera Guerra Mundial, han perturbado mi mente desde que las leí cuando estaba en la escuela... ¡y eso fue hace muchos años!

Graves no es de mis poetas favoritos; sin embargo de su libro Fairies and Fusiliers (1918), el poema “Anillos de humo” ofrece una imagen de Dios penetrante y perturbadora.
NIÑO:

Muy venerable y sapientísimo señor,
Grande y verdadero filósofo,
Estos anillos de humo que hace todo el día
Tan inmerso en sus ideas, ¿qué sentido tienen?

FILÓSOFO:


Pequeño amigo, con la oración y la meditación
Construyo una imagen de la Creación.
Y si tu mente trabaja con rapidez
Inmediatamente reconocerás un símbolo
Del anillo infinito y eterno
De Dios, quien todo lo rodea
Dios, quien con Su propia forma y plan
Moldea la vida efímera del hombre.
Estos juguetes vaporosos que me ves hacer,
Que avanzan rápidamente, se detienen, giran y se deshacen...
Algunos se deslizan a lo lejos como veleros,
Otros débiles desaparecen en mi boca.
Aquel que transformó Su asombro en anillos de humo
Cuando hizo avanzar a Su pueblo cautivo
De la misma manera, Este, Oeste, Norte y Sur,
De Su boca nos sopla como anillos.

Me imagino que una persona cómoda y plácida puede encontrar cierta tranquilidad en imágenes semejantes de Dios soplándonos como anillos de humo ¡sólo por placer! Sin embargo, son pocos en comparación los que parecen tener ese interesante atributo, esa situación tan deseable, tal vez. La gran mayoría de nosotros parecemos estar decididos a subir a la cuesta, con todo el vigor y brío del que nos podamos armar, para ver lo que podemos hacer, lo que podemos hacer de nosotros mismos en esta roca perturbadora y hermosa, bañada de azul, colgada como una chuchería de navidad olvidada en la inmensidad del espacio frío y vacío. La mayoría de nosotros no nos conformamos con meditar y descansar como anillos de humo salidos de la boca de Dios.
En lo que a mí respecta, muy probablemente como tú, no soy el tipo de persona que “se sienta a esperar a ver qué pasa”. Los dos testigos que tengo, mis intestinos y mis canas, pueden dar fe de eso. Oh no... ¡me gusta provocar las cosas! Así que amigos, una gran parte de mi carácter no aprecia particularmente esta imagen poética. ¿Acaso no somos después de todo, los capitanes de nuestros propios barcos? ¿Acaso no somos después de todo los capitanes de nuestro propio destino?

Reflexiona: “Por lo tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano sino de la misericordia de Dios. Porque la Escritura le dice al faraón: Te he levantado precisamente para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. Así que Dios tiene misericordia de quien él quiere tenerla, y endurece a quien él quiere endurecer.” Romanos 9:16-18

Ora: Grandioso Rey, Tú que convertiste en anillos de humo Tu asombro, perdóname cuando me olvido de mí mismo. Tú eres el alfarero y yo la arcilla. Eres el capitán y comandante de este pequeño y oxidado barco. Eres el Creador y yo la criatura. Sin embargo, Señor, soy una criatura nacida de Ti y portadora de Tu imagen. Padre, ayúdame a dirigir mi propio corazón y Tu creación con sabiduría y humildad; el día y la noche, la luz y la sombra de mi vida, delante de Ti, amado Jesús, Señor majestuoso sobre todo. Tú eres el Señor, sí... Tú eres el Señor y me has creado para tu deleite. Ayúdame a vivir para sentir Tu deleite sobre mi rostro expectante que contempla a lo alto, mientras soplas tu aliento sobre mí y me guías hacia el centro de Tu voluntad. Amén.




Tuesday, July 23, 2013

Jul | 23 | Cuando los marcianos invadieron Nueva Jersey

ESCUCHAR

Lucas 19:41-43
Cuando se acercaba a Jerusalén, Jesús vio la ciudad y lloró por ella. Dijo: ¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz! Pero eso ahora está oculto a tus ojos. Te sobrevendrán días en que tus enemigos levantarán un muro y te rodearán, y te encerrarán por todos lados.

Cuando los marcianos invadieron Nueva Jersey

En la víspera del Día de los Muertos de 1938, Orson Wells transmitió la obra de HG Wells, La guerra de los mundos, en formato tipo noticiero. Muchas personas que estaban escuchando su radio, realmente creyeron que los marcianos habían aterrizado y que gran parte de la Costa Este había sido destruida. Más de un millón de personas tomaron las calles, presas del pánico, e inundaron las líneas telefónicas de todas las organizaciones de apoyo, desde las de los bomberos hasta las del gobierno, con llamadas frenéticas en las que pedían consejo y ayuda. ¡Soprendente, ¿no?!

¿Por qué tanta gente creyó que los marcianos estaban invadiendo? La producción e interpretación radial de la obra fueron evidentemente muy contemporáneas y realistas; sin embargo, el realismo de la obra no fue el problema. Después de todo, si sabes que es una obra, pues puedes disfrutar del drama y sentir un poco de temor al mismo tiempo, ¿no? Quiero decir, ¡incluso la cantidad justa de adrenalina, así sea pequeña, ya es una experiencia vigorizante! No, la raíz del problema fue simple. Muchas, muchas personas se habían perdido los créditos iniciales y habían sintonizado la radio cuando la obra ya iba a medio camino. ¡Eso es todo! Sencillamente se habían perdido los créditos iniciales.

Jesús se dirige a Jerusalén. Jesús se acerca. Jesús llora al ver anticipadamente a Tito llegando con sus legiones romanas en el año 70 d. C., tan sólo 40 años después de su propia crucifixión. Jesús llora al ver más de un millón de judíos asesinados brutalmente, al ver la gran ciudad desolada y en ruinas, con su templo destruido. Jesús se dirige a Jerusalén. Jesús se acerca. Jesús llora.

Los judíos habían olvidado, los judíos habían malinterpretado, los judíos habían cambiado, los judíos habían rechazado los créditos iniciales de la Palabra de Dios, claramente vistos y oídos en el Nuevo Testamento en persona, en el Nuevo Pacto que caminaba con sus dos piernas delante de ellos. Sí... aunque durante tres años completos el drama Divino se desarrollaría con toda su gloria delante de ellos y llenaría las ondas sonoras de Israel para que todos conocieran de Jesús, ¡aun así no entenderían! ¿Por qué? Bueno, porque habían rechazado los créditos iniciales de la llegada del Hijo de Dios. Sí... aunque semejante emisión de palabras de poder limpiaría al leproso, restablecería al pródigo, amaría al cojo, liberaría al cautivo, daría la vista al ciego y sacudiría el vino viejo con tanta fuerza que los oídos destapados harían que las bocas de los hombres reventaran en alabanzas al Dios Altísimo; aunque estos créditos encarnados ocultarían el sol, oscurecerían los cielos, harían sollozar y suspirar al tiempo al amante, ese desperdicio o rechazo de los créditos que se referían al Salvador, harían que el drama llegara pero no acertara a sus corazones de piedra ni a sus oídos llenos de mugre. Los judíos no entendieron la historia. Por eso Jesús llora y dice: “Si al menos hubieses conocido en este tu día, lo que te traería paz”. Sí... me pregunto si Jesús hoy en día se acerca con la misma pasión y el mismo amor desesperado a muchos de ustedes, y llora delante de sus puertas con estas mismas palabras inolvidables: “Si al menos hubieses conocido en este tu día, lo que te traería paz”.

Entonces les aconsejo el día de hoy que le pidan a Dios que les cuente Su historia, la historia que Él tiene para ustedes. Y que le pidan directamente a Él que los conduzca hacia Sus créditos iniciales, los que hablan de ustedes y de Él, de Su plan y propósito para sus vidas, y tal vez más importante, de Su deleite en ustedes, de modo que puedan conocer y abrazar al Salvador cuando se acerque a su Jerusalén. En la quietud de su corazón, tal vez el sollozo que escuchen sea el de Jesús... No tengan miedo ni salgan corriendo: los marcianos no han venido. Pero Dios sí. Piensen en ello.

Reflexiona: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón! Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su alegría en tristeza. Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.” Santiago 4:8-10

Ora: Cuéntame Tu historia, oh Hijo de Dios. Cuéntame Tu historia, oh Hijo del hombre. Amén y amén.

Monday, July 22, 2013

Jul | 22 | La dama de rojo

VENGANZA

Jueces 4:18
Jael salió al encuentro de Sísara, y le dijo: ¡Adelante, mi señor! Entre usted por aquí. No tenga miedo. Sísara entró en la carpa, y ella lo cubrió con una manta.

La dama de rojo


La rumana Anna Sage, regenta de un burdel en Chicago, usaba en realidad un vestido naranja que sería el que la identificara al salir del Biograph Theater. Bajo las luces de la entrada del cine, su vestido parecía rojo. El pretendiente de Sage para esa noche, era el entonces enemigo público número uno de los Estados Unidos, el ladrón de bancos y asesino, el Sr. John Dillinger. La indulgencia en una próxima audiencia de deportación y el prospecto de cobrar los $10,000 de recompensa, hacían que la propuesta de entregarlo al FBI sonara muy atractiva. No obstante, Dillinger se rehusó a entregarse y fue abaleado por veinte agentes del FBI que lo esperaban. Una multitud de asesinatos, robos bancarios y fugas audaces, habían llegado a su fin. Fue la “dama de rojo” la que condujo a la ejecución de este granuja.

Me encanta la manera en la que las Escrituras presentan la vida en toda su realidad hermosa pero en ocasiones monstruosa. Por ejemplo, Rahab, la ramera, sabiamente traicionó a su propia ciudad y país para encontrar perdón y misericordia, y un lugar dentro del árbol genealógico del Cristo. Betsabé, la hermosa, durante siglos no pudo ser ni mencionada por haber traicionado a su esposo, y no obstante, Salomón nacería de su vientre adúltero. Dalila seduciría a Sansón (¡y no le costó mucho, amigos!) y haría caer a un juez y enceguecería a un líder poderoso. Con todo, Sansón también haría caer a un reino en medio de su ceguera redimida. Podría seguir, pero tal vez es bueno que vaya al punto. ¿Estoy diciendo: ‘hombres, tengan cuidado con las damas de rojo’? ¡Justo eso estoy diciendo! No obstante, ese no es el punto principal. Realmente creo que el mensaje que necesitamos acoger es que, al final, Dios va a atrapar a los chicos malos. Él es un Dios de juicio, y todas las cosas están al descubierto y son manifiestas delante de Aquel a quien tenemos que dar cuentas. Al final, Dios va a atrapar a los chicos malos.

Los investigadores aseguran que los hallazgos de la autopsia efectuada en el cuerpo que fue recogido afuera del Biograph Theater, contradicen los registros médicos conocidos de Dillinger, y que la verdad es que, en otro giro arriesgado, Dillinger burló una vez más a la justicia. Aun así, yo les digo que, haya sido o no el cuerpo de Dillinger, al final no pudo haber escapado a la justicia. Nadie lo hace jamás.

El tiempo y los propósitos de Dios son inescrutables, y con todo debe reconocerse que hay una multitud enorme de serias injusticias que pasan por la vida sin ser enfrentadas. Las personas creen que pueden esconderse tras un nuevo nombre o un nuevo rostro; incluso detrás del poder y el orgullo de la autojustificación, o de cualquier ‘hoja de parra’ conveniente y astuta que les llegue a sus manos. Aunque muchos van sigilosos y tranquilos, y aparentemente engreídos y victoriosos en ocultar su pecado tan plenamente, esquivando así de manera escurridiza lo que con toda seguridad es su justa recompensa, aun así les digo que no tienen el menor éxito en su aislamiento, porque Dios los atrapará al final, porque conocemos a Aquel que dijo: “Mía es la venganza. Yo pagaré, dice el Señor”, y una vez más, “El Señor juzgará a su pueblo”. Es terrible caer en las manos del Dios vivo (Hebreos 10: 30-31). Tal vez no les guste pero así es. Nuestro Dios es un Dios de venganza acosadora.

Les diré una cosa: mejor asegúrense de que todas sus fechorías fatales y delitos burlescos estén clavados a la cruz del Calvario, junto con y en Su Hijo, el que se sacrificó. Porque Él viene, y cuando llegue, ya no será, para nadie, un Sr. Simpatía.

Reflexiona: “Jael salió al encuentro de Sísara, y le dijo: ¡Adelante, mi señor! Entre usted por aquí. No tenga miedo. Sísara entró en la carpa, y ella lo cubrió con una manta. —Tengo sed —dijo él—. ¿Podrías darme un poco de agua? Ella destapó un odre de leche, le dio de beber, y volvió a cubrirlo. —Párate a la entrada de la carpa —le dijo él—. Si alguien viene y te pregunta: "¿Hay alguien aquí?" , contéstale que no. Pero Jael, esposa de Héber, tomó una estaca de la carpa y un martillo, y con todo sigilo se acercó a Sísara, quien agotado por el cansancio dormía profundamente. Entonces ella le clavó la estaca en la sien y se la atravesó, hasta clavarla en la tierra. Así murió Sísara. Barac pasó por allí persiguiendo a Sísara, y Jael salió a su encuentro. Ven —le dijo ella—, y te mostraré al hombre que buscas.» Barac entró con ella, y allí estaba tendido Sísara, muerto y con la estaca atravesándole la sien.” Jueces 4:18-22

Ora: Señor, ayúdanos a entregarte todas nuestras injusticias. Señor, ayúdanos a tener todo el poder para amar a nuestros enemigos, sabiendo que Tú, el Gran Juez, harás lo justo. Porque sabemos que aquellos que no encuentren refugio bajo los clavos de Jesús, serán al final, sin lugar a dudas, capturados por Él. Amén.




Sunday, July 21, 2013

Jul | 21 | Millones de Magoos

VISIÓN

Proverbios 29:18a
Donde no hay visión, el pueblo se extravía.

Millones de Magoos


Ella me mira y me dice: “¡Lo siento mucho pero el boleto no es para hoy, sino para el vuelo de la misma hora de la próxima semana!”. Era la segunda vez que algo así me sucedía en un período de dos meses. Reservé el vuelo por internet y revisé los documentos concienzudamente sólo para darme cuenta más tarde de que algo de vital importancia para el viaje estaba mal: ¡la fecha! No confiaba en el sistema de reservación electrónica y además estos errores estaban saliéndome muy costosos. Así que, otros $100 más tarde, me encontraron una silla en el vuelo que abordé, esta vez más cansado y malhumorado.

Mi silla era la 16A, y al acercarme pude ver que estaba ocupada por un tipo gigante. Me senté en la silla vacía que estaba al lado, me incliné y le mostré mi boleto: “Creo que usted está en mi silla”. El hombre observó mi boleto y luego me dirigió una mirada estilo “¿está usted loco?”. Revisé otra vez mi boleto: 16A; luego revisé otra vez su número de silla: ¡era el 15A! Completamente avergonzado, me disculpé, me retiré cortésmente y ocupé mi silla, la real y vacía, ¡que estaba justo detrás de él!

Mi vuelo de regreso a casa me dio la oportunidad de reflexionar en lo que estaba sucediendo en mi vida, con las reservaciones de vuelo equivocadas, los errores en la identificación de la silla, etc. Otros incidentes que me sucedieron al leer palabras a la distancia, que luego al leer de cerca resultaba que decían algo completamente diferente, me hicieron pensar que tal vez estaba teniendo problemas con mi visión. La visita al oftalmólogo confirmó mis sospechas, y envejecer significó que ahora debía utilizar mis lentes graduados con mayor frecuencia.

Me tomó tanto tiempo identificar el problema porque mi cerebro tomaba muchas de las imágenes borrosas y me las traducía de la mejor manera y tan ajustadamente como podía. En otras palabras, ¡no estaba viendo lo que creía estar viendo! Mi cerebro me estaba engañando cuando yo interpretaba inconscientemente, en muchas ocasiones de manera equivocada, las imágenes borrosas que estaba observando.

En nuestra sociedad, hemos perdido tanto la visión, que no podemos más que malinterpretar lo que vemos. Incluso como cristianos, a menudo no logramos ver con claridad lo que está pasando. Amigos, necesitamos ponernos los lentes graduados de la Palabra Santa de Dios, y hacer que el Espíritu Santo corrija nuestra visión, porque cuanto más viejos somos como cristianos, mejor es que deberíamos ver. Sin embargo, parecería no ser ese el caso, y nuestra visión defectuosa en lo físico, se refleja muy a menudo en nuestra oscuridad creciente en lo espiritual. Ciertamente no debiera ser el caso, ¿verdad? ¡Por supuesto que no! No obstante, las preocupaciones de este mundo y la falsedad de las riquezas, han arrojado su oscuridad polarizada en lo más profundo de nuestra visión, y millones de cristianos Magoos con grandes ojos “bifocales” y brazos extendidos, van siguiéndose unos a otros, directo hacia un hoyo profundo. Entonces, permíteme preguntarte el día de hoy, amigo: ¿qué es lo que ves? Quiero decir, ¿estás utilizando los lentes graduados de la Palabra de Dios?

Reflexiona: “Dices: "Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada" ; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú. Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista.” Apocalipsis 3:17-18

Ora: Señor, abre mis oídos y abre mis ojos, porque camino por el precipicio de mi vida y necesito la más nítida de las visiones. Oh, Espíritu Santo, ayúdame, en el nombre de Jesús, a ver con claridad. Amén.




Saturday, July 20, 2013

Jul | 20 | “Este es el fin, pero para mí, es el principio de la vida”

AMOR

Juan 15:12
Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.

“Este es el fin, pero para mí, es el principio de la vida”

El escape de los Aliados del desembarco en Normandía inspiró un intento de asesinato en un día como hoy en 1944, cuando el Conde Von Stauffenberg colocó un maletín que contenía una bomba, dentro del puesto de comando de Hitler para el Frente Oriental, en la ciudad de Rastenburg, por los demás conocida como su “Guarida de Lobo”. La bomba utilizada por estos alemanes fue una de las muchas bombas británicas confiscadas por la inteligencia alemana. Stauffenberg colocó la bomba preparada bajo la mesa de conferencias y se fue.

Después de la explosión, tanto Stauffenberg como los otros conspiradores creyeron que Hitler estaba muerto y así prepararon la toma de Berlín con las tropas del ejército local. Sin embargo, Hitler, aunque seriamente herido, sobrevivió al atentado. Stauffenburg y otros miles murieron en la purga que se realizó después del asesinato fallido.

Increíblemente, este atentado contra la vida de Hitler se había planeando durante más de seis meses, y un Pastor Luterano alemán, Dietrich Bonhoeffer, había estado involucrado en el complot desde el principio. Los oficiales nazis descubrirían muy pronto el diario de otro conspirador, el Almirante Canaris, y Hitler, en su rabia, ordenaría la aniquilación del Almirante y de todo su grupo de resistencia, que por cierto, incluía al Pastor Bonhoeffer, quien para el momento ya estaba en prisión por ayudar a escapar a los judíos a Suiza y por mantener sus propios Pastores clandestinos fuera del servicio militar.

Hay tres cosas que cabe señalar aquí:

La primera, que es difícil que las personas que viven en tiempos de paz entiendan las necesidades desesperadas a las que se ven forzados los que están en tiempos de guerra, especialmente cuando están enfrentando un horror tan abrumador. La conciencia de Bonhoeffer estaba claramente arraigada en su teología, que le exigía que respondiera a semejante mal a costa de lo que fuera.

La segunda, que Bonhoeffer sabía y valientemente había considerado el costo que implicaría para sí mismo, para su familia (otros tres familiares cercanos fueron ejecutados poco tiempo después de él) y para muchas otras personas relacionadas con él. No sólo tendría que asumir la responsabilidad por su propia vida delante de Su Señor, sino que también sería el responsable de las vidas de muchos otros delante de Su Señor.

La tercera, que Bonhoeffer sabía que finalmente estaría a salvo en las manos de Jesús y que la muerte, aunque podría ser muy tortuosa y horrible, no obstante sería el portal de entrada a su casa eterna y a la vida eterna. Sin embargo, en este lado del cielo, estaba obligado en su ser interior a luchar contra el mal. Tengan la seguridad amigos, de que este valiente Pastor conoció y vivió las tres penosas observaciones que hago yo, un Pastor en tiempos de paz.

El 9 de abril de 1945, Bonhoeffer quedó completamente desnudo delante de su horca y enfrentó las consecuencias de su amor por Jesús y por su prójimo. Se dice que antes de salir por última vez de las barracas del campo de concentración de Flossenburg, le había susurrado a un compañero prisionero: “Este es el fin, pero para mí, es el principio de la vida”.

Reflexiona: “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.” Juan 15:13

Ora: Señor, Tú nos llamas a una vida de amor y sacrificio por los demás. Danos coraje y sabiduría. Que no sintamos pasión por una gloria desesperada, sino que, sin importar cuánto cueste, seamos fieles y verdaderos a nuestro amor profundo hacia Ti. Amén.




Friday, July 19, 2013

Jul | 19 | Comunicación y lugares dónde tomar café

ENSEÑEN

Mateo 9:37, 38
“La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.”

Comunicación y lugares dónde tomar café

El dolor me hace retroceder. El dolor me hace aislarme, protegerme, esconderme, odiarme. Este es el estado antinatural en todos nosotros: Esconderse de Dios entre las palmeras de hojas largas, o tras el periódico de Wall Street mientras se bebe un café expreso helado. ¡Esa gente que sufre y que se esconde debe ser buscada! Y cuando la encontremos, de nuestros labios debe brotar una invitación a la purificación, la sanidad y la esperanza. Sin importar cuál sea la melodía, tenemos que cantarles nuestra nueva canción, y aunque lo que voy a decir puede tal vez sonar un poco “mojado”, déjenme decirles que, con seguridad, en esa onda portadora de la historia de su itinerario y de su gran Salvador, va a danzar incluso otro sonido, un mensaje escondido e implorante, que está lleno de una invitación: “Bajé al río a orar, meditando en esa vieja buena costumbre y en quién deberá portar la corona de estrellas. Oh Señor, muéstrame el camino. Oh hermanos, bajemos, bajemos, oh hermanos, bajemos al río a orar”. El conocido Starbucks y cualquier otro establecimiento para tomar café en una comunidad, es un buen lugar para buscar personas que puedan, en algún momento en el futuro, portar una corona de estrellas real. ¿Lo captan?

En uno de estos establecimientos de café, tomando su cappuccino, ella amaba la vida. Su pequeño bebé tenía apenas dos meses. Lo consentía en su regazo y, bajo su amor, derramaba ahora enormes besos que hacían que la cara del bebé pareciera la de una anciana somnolienta y sin dientes. La madre recostaba a su niño y lo mecía en el pliegue de su codo. Luego sacó de su bolso el biberón y lo puso en esos labios hambrientos y ansiosos, y la gente que avanzaba en la fila para pedir su infusión de la mañana, contemplaba y sonreía ante la nueva vida. Siempre es igual, porque un nuevo nacimiento es hermoso y un nuevo niño siempre produce la envidia de los viejos. Después de todo, allí delante de ellos yace una inocencia y una pureza con la que ellos, en sus últimos años marcados y temerosos, verdaderamente sueñan y anhelan. Lo mismo que han perdido a lo largo del camino polvoriento de la vida, es lo que ahora gorjea, allí delante de ellos, plenamente presente y sonriente en un manojo de necesidades de casi 4 kilos. Un bebé, lleno de vida nueva y de posibilidades nuevas. ¡Qué maravilloso! ¡Qué no daríamos todos por unas manos limpias, por un corazón limpio, y por nuevas posibilidades! ¿No? ¡Qué no daríamos...!

Nuestra sociedad está llena de “establecimientos para tomar café”. Lugares, por así decirlo, en donde la gente se reúne por diversión y para tener compañerismo. ‘Compañerismo’ es una palabra anticuada, lo sé pero, amigos, eso es lo que es. “Señor, ¿le importaría tomarnos una foto?”. Tres mujeres sonrientes y conversadoras interrumpieron mi escrito. “Seguro, ¿cuál es la ocasión?”, pregunté. “Oh, nada... sólo queremos recordar nuestros buenos tiempos juntas”. ¡Les dije! Compañerismo... ¿Lo ven? Compañerismo. Sólo “los buenos tiempos juntas”. Este trío, esta pandilla de mujeres grandes, habían reído durante la última hora con viejas historias y antiguos novios, y cuentos para la noche. Pero de cualquier manera era compañerismo lo que se sucedía ahí mismo en esa tienda de café, y es lo que pasa todos los días a nuestro alrededor.

Ahora amigos, imaginen en las multitudes de estas muchas y variadas colecciones de comunidad, una persona que llega a Cristo y que nace de nuevo. Imaginen las miradas de envidia y de intriga de aquellos que anhelan amor, perdón, manos limpias y corazones limpios, que contemplan los ojos de ese nuevo bebé cristiano y que lo ven amamantarse de la nueva leche que brota de las manos del Padre. ¡Qué gran invitación a la felicidad y a las nuevas posibilidades podría traer a las comunidades sufrientes ese nuevo nacimiento! ¡Qué coronas de estrellas las que finalmente podrán colocarse en cabezas felices y redimidas!

Tal vez pueda sugerir que nosotros los cristianos debemos encontrar tantos establecimientos de café como podamos, y que luego ¡debemos ir a hacer bebés!

Reflexiona: “¿No dicen ustedes: Todavía faltan cuatro meses para la cosecha? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura.” Juan 4:35

Ora: Señor, yo creo. Ayuda a mi incredulidad. Permíteme verte a Ti obrando, y que en donde Tú estés obrando, mi Señor, yo también esté. Amén, Señor, y por cierto, ¡para mí un frappuccino!


Thursday, July 18, 2013

Jul | 18 | Bebe a sorbos, saborea y ¡baila la danza feliz!

TESTIFICA

Romanos 10:14,15
Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!

Bebe a sorbos, saborea y ¡baila la danza feliz!

No creo que vaya a cambiar. Las personas siempre intentarán formar algún tipo de comunidad, y por supuesto, es en la comunidad donde se produce la comunicación real.

Al alejar la mirada de lo que estoy escribiendo, me doy cuenta de que yo mismo estoy sentado en medio de una próspera comunidad local, incluso en una comunidad dentro de una comunidad: El Starbucks coffee de donde vivo. En realidad es un emporio con estilo de vida. Toda la gente hace fila para pedir su café, de todos las formas, tamaños y colores; una mujer policía armada, un constructor, un presidente de una empresa, una joven cuya ropa, o mejor dicho, cuya substancial falta de ella, da un indicio de lo que es su trabajo o sus intenciones... Personas jóvenes, personas viejas y un anciano indio Seminola sentado en la esquina. Todos estos personajes prestan toda su atención a los meseros españoles que conectan todas las órdenes en una extraña lengua angélica: “Frappuccino Cappuccino Mocha Latte Grande. ¡Frappuccino Cappuccino Mocha Latte Grande!”. Por poco me pongo en pie para pedir silencio y solicitar una interpretación antes de continuar con el espectáculo de variedades, pero la gente sabía, entendía y con los ojos borrosos, avanzaba agradecidamente a tropezones a recoger su antojo del día.

El Presidente de la empresa se acercó y se sentó junto a mí; con quijada cuadrada y gafas oscuras, sin afeitar y a la moda, admirando la pantalla de 17 pulgadas de mi portátil. “Hombre, ¡este lugar es una locura peor que California!”. Acababa de mudarse a La Florida con sus cuatro hijos y estaba preocupado por tanta inmoralidad tan descarada. No era cristiano pero estaba preocupado. Interesante, ¿no? Le pregunté: “¿Cree que se necesiten más iglesias en esta ciudad?”. Y sonrió con una sonrisa del tipo ‘¿me está tomando del pelo?’. “Hombre... ¡hay una gran necesidad! ¿Ha estado por aquí en las horas de la noche?”. Era de día y eché un vistazo a mi alrededor, a las otras laptops que estaban abiertas, a los hombros encorvados y a los ojos contemplativos, todos indicando conexiones más vastas y transacciones monetarias, transmitiendo datos y soñando despiertos, navegando las autopistas inalámbricas, buscando y suspirando junto a su taza de café matutina, todos viviendo en la noche y algunos, incluso en ese momento, en ese preciso momento, anhelando el amanecer. Sí señores, había una necesidad de otra iglesia. Siempre hay una necesidad para eso.

En donde sea que estemos, hay una necesidad extrema de Jesús, y con esa necesidad, ¡hay una gran oportunidad! En el reproductor de CDs de la tienda sonó la música, creo que de Ray Charles: “Amén, amén, tienes que empezar y dejarlo brillar, para mostrar tu amor”. El gran anuncio colorido de ofertas que estaba en frente de mí, me ofreció entonces, y nos ofrece a todos justo ahora, una invitación a la alegría y a la adoración, al trabajo y al servicio. “¡Hey!”, dice el Señor, “¡miren toda esta cosecha! ¡Pónganse a trabajar! Sí, beban a sorbos, saboreen y ¡bailen la danza feliz!”.

Reflexiona: “Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas.” Marcos 6:34

Ora: En este lugar desértico en el que vivimos, oh Señor, el día está avanzado y nosotros escuchamos tu orden: “Denles algo de comer”. Transforma lo poco que tenemos en mucho, y luego ayúdanos a hacerlos sentar en la hierba verde para alimentarlos de Ti. Que les demos el agua de vida; que todos podamos beber a sorbos, saborear y luego bailar la danza feliz, juntos en Tu reino eterno. Así que haz de nosotros misioneros poderosos para cada comunidad con la que nos encontremos, donde sea que eso ocurra. ¡Amén!




Wednesday, July 17, 2013

Jul | 17 | Jesús

AMOR

1 Juan 4:10
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.

Jesús

Aunque la respuesta a su cinismo yacía frente a él, Pilato le arrojó a Jesús en la cara la pregunta abofeteadora de: “¿Qué es la verdad?”. En medio de la esperanza hambrienta y la desesperación suplicante, los hombres y mujeres de todos los tiempos también han formulado otra pregunta importante, no con cinismo en esta ocasión, sino sobre todo con desesperación: ¿qué es el amor? La respuesta a las dos preguntas, ¿qué es la verdad y qué es el amor?, sigue estando frente a nosotros hoy.


En nuestro texto para este día, Juan, el joven “hijo del trueno”, más tarde conocido como el anciano “Apóstol del amor”, nos da la respuesta. “¿Quieren ver el amor?”, dice, “tómenlo, tóquenlo, pruébenlo, obsérvenlo y examínenlo. Bueno, ¡en ‘esto’ se encuentra el amor! ¡Vean! ¡Es Jesús!”.

Entonces mis amigos, aquellos entre ustedes que estén deseando ser amados, vengan y descansen en Jesús, abrácense, y quebrántense en Él. Corran hacia Jesús, dancen a Jesús, caminen hacia Jesús, salten hacia Jesús, brinquen ante Jesús, gateen hacia Jesús... sencillamente vayan a Él si pueden. Vuelen a Jesús, huyan hacia Jesús, déjenle ser su refugio, busquen a Jesús, véanlo ahí, vengan a contemplarlo con asombro desde el árbol. Griten a Jesús, clamen a Jesús, háblenle a Jesús, susurren al oído de su amado. Sollozen ante Jesús, duerman en Jesús, esténse quietos y dejen que calme sus temores. Entréguenle a Jesús todas sus preocupaciones, libérense de las cadenas, descárguense, ¡sean libres! Vuélvanse hacia Jesús, mírenlo, vengan a contemplarlo con asombro desde el árbol.

En esto, en esto sin duda, se ha mostrado el amor: en la carne traspasada por los clavos y en los brazos bien extendidos hasta mostrar sus tendones; en el costado desgarrado y abierto, en la sangre y las espinas, en la sangre y las espinas... así murió el Príncipe de Vida. Por aquellos que no lo pidieron, por aquellos a quienes no les importó, se entregó a Sí mismo, se entregó a Sí mismo, se entregó a Sí mismo para sufrir allí. Así que, griten a Jesús, clamen a Jesús, susurren al oído de su Amado. Sollozen ante Jesús, duerman en Jesús, esténse quietos y dejen que El calme sus temores. Entréguenle a Jesús todas sus preocupaciones, libérense de las cadenas, descárguense, ¡sean libres! Vuélvanse hacia Jesús, mírenlo, vengan a contemplarlo con asombro desde el árbol. ¿Qué es la verdad? ¿Qué es el amor? Es Jesús.

Reflexiona: “Vuelvan a mí y sean salvos, todos los confines de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay ningún otro.” Isaías 45:22

Ora: Señor, mientras contemplo Tu sacrificio que satisfizo todas las demandas justas de Tu ley santa en mi contra, y pagó la ira justificada que era contra mí, mi querido Jesús, vuelve hacia mí Tu mirada de amor y sálvame hoy. Que así sea, te lo pido en Tu grandioso nombre. Amén.



Tuesday, July 16, 2013

Jul | 16 | Busca a los “herreros”

PELEA

1 Samuel 13:19-22
En todo el territorio de Israel no había un solo herrero, pues los filisteos no permitían que los hebreos se forjaran espadas y lanzas. Por tanto, todo Israel dependía de los filisteos para que les afilaran los arados, los azadones, las hachas y las hoces. Por un arado o un azadón cobraban ocho gramos de plata, y cuatro gramos por una horqueta o un hacha, o por arreglar las aguijadas. Así que ninguno de los soldados israelitas tenía espada o lanza, excepto Saúl y Jonatán.

Busca a los “herreros”


Para culminar esta pequeña trilogía sobre la guerra, permítanme señalar un plan grandioso que tiene el enemigo: despojarnos de todas las armas, para que no podamos ni atacar, ni defender; y la mejor manera de conseguir esto es acabando con todos los herreros que existen.

Un ministro del Altísimo, un Pastor, es en realidad un miembro vital para el apoyo y el suministro de tropas al ejército del Señor. Parte del trabajo del Pastor no es solamente pelear y defender el rebaño de Dios, sino también proporcionarle espadas cortantes de doble filo, de modo que no sean sólo dos personas las que lleguen suficientemente armadas y preparadas para la batalla, sino toda la banda, toda la nación, por así decirlo. “Cada hombre armado con una espada cortante de dos filos”. ¡Ese es un lema interesante para una iglesia, y me falta verlo en el estudio de algún Pastor!

Nuestro enemigo ha hecho un muy buen trabajo al casi eliminar los herreros sobre la tierra. ¿Cuándo fue la última vez que pensaste en tu Pastor como la persona a quien podías recurrir para aprender a pelear, o como el armero “por excelencia” que te iba a proporcionar las armas más efectivas y apropiadas para la pelea, o como alguien capaz de tomar lo que tú ya tienes en las manos para afilarlo, volverlo a forjar o templar, o para hacerlo aún más fuerte? Hay demasiados pastores mucho más diestros en el arte de los estratagemas políticos, de los estudios sociales, de la ciencia demográfica, del tomar el té, de las conversaciones agradables, de los apretones de manos sudorosas, del esquivar diáconos, que en trabajar duro en las brasas de Dios para la provisión de servicios y la producción de armas de guerra, armas tanto para la defensa como para la destrucción de los batallones locales. El lema persistente de muchos Pastores ha sido: “Sé bueno. Sonríe. No ofendas. Y sobre todo: ¡protege tu espalda!”. No... me temo que los herreros de antaño desaparecieron hace mucho.

A aquellos que están cansados de perder, les aconsejo que busquen un hombre que tenga un horno y sea reconocido por hacer soplar el viento del Espíritu Santo sobre sus brasas para encenderlas mucho más. Busquen un Pastor cuya casa esté llena del sonido de un viento poderoso, del sonido metálico de las armas y del calor del acero forjado. Busquen una verdadera herrería espiritual cuyo pasillo de entrada esté lleno de arneses y cabestros, petos y cascos, y no de abrigos de ancianas, bonitas cortinas y galerías rosadas y rellenas. Busquen hombres reales, ¡hombres que ardan por Dios!

Reflexiona: “Mira, yo he creado al herrero que aviva las brasas del fuego y forja armas para sus propios fines.” Isaías 54:16

Ora: Señor, guíame hacia las herrerías y equípame para la guerra. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.


Monday, July 15, 2013

Jul | 15 | Fe en el herrero

PELEA

Josué 7:1-5
Sin embargo, los israelitas desobedecieron al Señor conservando lo que él había decidido que fuera destinado a la destrucción, pues Acán hijo de Carmí, nieto de Zabdí y bisnieto de Zera, guardó para sí parte del botín que Dios había destinado al exterminio. Este hombre de la tribu de Judá provocó la ira del Señor contra los israelitas. Josué envió a unos hombres de Jericó hacia Hai, lugar cercano a Bet Avén, frente a Betel, y les dijo: Vayan a explorar la tierra. Fueron, pues, a explorar la ciudad de Hai. Poco después regresaron y le dieron el siguiente informe a Josué: No es necesario que todo el pueblo vaya a la batalla. Dos o tres mil soldados serán suficientes para que tomemos Hai. Esa población tiene muy pocos hombres y no hay necesidad de cansar a todo el pueblo. Por esa razón, sólo fueron a la batalla tres mil soldados, pero los de Hai los derrotaron. El ejército israelita sufrió treinta y seis bajas, y fue perseguido desde la puerta de la ciudad hasta las canteras. Allí, en una pendiente, fueron vencidos. Como resultado, todo el pueblo se acobardó y se llenó de miedo.

Fe en el herrero

Las solas bravuconadas y la confianza en uno mismo no constituyen ninguna intimidación para los enemigos. Si no te has entrenado, si no conoces a tu enemigo, si no has caminado con sabiduría y obediencia durante tu preparación, esas bravuconadas ignorantes no son más que mera tontería.
David, el joven rubicundo, sin duda alguna tenía miedo de acercarse a Goliat de Gat. No obstante, su corazón estaba en forma porque su método y armas habían sido ensayados y probados. “David le respondió: A mí me toca cuidar el rebaño de mi padre. Cuando un león o un oso viene y se lleva una oveja del rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo. Si este siervo de Su Majestad ha matado leones y osos, lo mismo puede hacer con ese filisteo pagano, porque está desafiando al ejército del Dios viviente.” (1 Samuel 17, 34-36). ¡David estaba listo! El intimidar y burlarse de los enemigos antes de la batalla, el dar forma y hacer pedazos los corazones antes de que se lance la piedra o de que se blanda la espada, no es mera bravuconada. Debe surgir del hecho de que ya hayamos ensayado, entrenado y probado plenamente lo que estamos a punto de utilizar. Conocemos la fortaleza y el valor de las cosas que Dios nos ha dado para usar en la pelea.

Las armas de nuestra milicia no son carnales ¡sino poderosas! ¿Sabían eso? ¿Han sentido el impacto estremecedor de un arma de Dios cuando la han utilizado en contra de Su enemigo? Sin embargo, más importante que esto amigos, nuestra confianza debe estar puesta en algo más que en el arma y en saber manejarla. Nuestra fe debe estar en el Herrero de esas armas. “El SEÑOR, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo. ” (1ª Samuel 17:37).

Muchos de ustedes no sólo no tienen ni idea de lo que estoy hablando, sino que también sienten que el uso de mi parte de palabras bélicas los perturba profundamente y va en contra de lo que ustedes creen que es el pensamiento de Cristo, ¿no? Permítanme animarlos a examinar las Escrituras y a encontrar al Cristo de las Escrituras. Él es el Comandante de las Huestes de los ejércitos celestiales de Dios, el magnífico Padre. Él es el guerrero final y está envuelto en un conflicto colosal con el gran enemigo. Estuvo muerto pero ahora vive y ¡viene pronto a traer la espada de juicio a la tierra!

Intimiden, búrlense y hagan que el enemigo tiemble, hagan que las tinieblas tiemblen, amigos, no se queden sólo cantando al respecto... ¡háganlo! Sin embargo, asegúrense por favor de que esas palabras y danzas no sean meras bravuconadas enraizadas en una bocota y en una cabeza y corazón que alardean, pero que no han sido probados. Que la preparación concienzuda, el conocimiento de ti mismo y la intimidad con el Dios Todopoderoso revistan tus palabras con una fortaleza de acero, tanto hoy como en los días por venir.

Reflexiona: “Luego vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra. Sus ojos resplandecen como llamas de fuego, y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino sólo él. Está vestido de un manto teñido en sangre, y su nombre es el Verbo de Dios. Lo siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de lino fino, blanco y limpio. De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. Las gobernará con puño de hierro. Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso. En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: REY de REYES y SEÑOR de SEÑORES.” Apocalipsis 19:11-16

Ora: Señor, ayúdame a vivir en la realidad de lo que Tú eres. Enséñame a patear con fuerza a nuestros enemigos. Te lo pido en Tu nombre glorioso. Amén.


Sunday, July 14, 2013

Jul | 14 | Antes de que comience el combate: ¡recibe y cree!

PELEA

Josué 5:1
En efecto, un gran pánico invadió a todos los reyes amorreos que estaban al oeste del Jordán y a los reyes cananeos de la costa del Mediterráneo, cuando se enteraron de que el Señor había secado el Jordán para que los israelitas lo cruzaran. ¡No se atrevían a hacerles frente!

Antes de que comience el combate: ¡recibe y cree!

Probablemente has escuchado los refranes: “¡Es más inútil que un cenicero en una moto!”, o tal vez “es tan inútil como una tetera para chocolate”, representando los dos, de modo pintoresco, el fracaso, la ineptitud y la inutilidad.

Dios es un guerrero, y parte de las tácticas de un guerrero incluyen intimidar a su enemigo. Si la batalla puede ganarse antes de llegar al campo, pues mucho mejor. Después de todo, vencer es a menudo un asunto de corazón, es decir, de lo que crees que realmente será el resultado. Si puedes transformar esta creencia en una intimidación tanto espiritual como psicológica para minimizar, aplastar y debilitar el corazón de un oponente antes de la batalla, entonces será mucho más sencillo que te deshagas del él en el campo de batalla, que cuando llega con su corazón resuelto y listo para la arremetida. Esta es una táctica valiosa y muy utilizada en la Biblia porque, subraya esto bien el día de hoy, los corazones decididos, desafiantes y confiados en la carne, siguen siendo las fortalezas más grandes contra las cuales se enfrenta un guerrero de Dios.

Como antiguo entrenador de boxeo, puedo decirles que yo podía ‘ver’ al perdedor incluso antes de que pusiera un pie en las cuerdas. Un sólo vistazo a su oponente intimidador y musculoso, sus proezas y las historias acerca de su ferocidad, le arrebataban la pelea incluso antes de que comenzara el combate, ¡aunque las historias que le contaran fueran flagrantes mentiras! Y es que la victoria es, antes que nada, un asunto de corazón.

Por ejemplo, en una ocasión nuestro Dios Guerrero estaba preparando a una persona para la pelea, y comenzó por implantar un sueño perturbador en el corazón de un soldado enemigo en ese momento desconocido, quien luego empezó a preocuparse tan sutilmente, que terminó manifestando su preocupación en el tranquilo y oscuro campamento madianita. El relato de este sueño por parte de un soldado enemigo perturbado, a uno de sus nerviosos compañeros, fue a su vez escuchado por Gedeón quien estaba vigilando, mientras esperaba inquieto y temblando. Escuchen y observen, miren y sientan lo que sucedió en el pecho de Gedeón, cuando estas cosas llegaron a sus oídos: “Cuando llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando a su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián, y llegó a la tienda, y la golpeó de tal manera que cayó, y la trastornó de arriba abajo, y la tienda cayó. Y su compañero respondió y dijo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas y a todo el campamento”. ¿Pueden ver lo que está sucediendo en el corazón de Gedeón? Pues cuando Gedeón, el débil de corazón quien estaba escondiéndose, escuchó el relato del sueño y su interpretación, su corazón lastimero y tembloroso se llenó de emoción poderosa y entonces, con gran expectativa comenzó a alabar a Dios lleno de asombro, maravilla y esperanza.

Aquí sucedieron dos cosas:

Primero, el corazón del enemigo se llenó de temor y esperaba una derrota, y segundo, ¡el corazón de Gedeón se fortaleció y esperaba la victoria!

Permítanme decir que fue en esta intersección, entre el recibir y el creer de Gedeón, que se ganó la batalla. Amigos, en este punto, incluso antes de que la vasija se hiciera añicos, ¡la batalla en realidad ya estaba ganada! Gedeón regresó al campo de Israel y les dijo a sus compañeros: “Levantaos, porque el Señor ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos”. (VRV)

¿Lo ven, amigos? Al engrandecer el corazón de Gedeón, nuestro Dios guerrero también desalienta el corazón de los madianitas. Paraliza el corazón y paralizarás al hombre. Vuelca el corazón y volcarás la batalla. Este método se repite a lo largo de toda la Escritura, y permítanme agregar, ¡aparece en los dos lados del conflicto! (ver 1ª Samuel 4: 5-11).

Guerreros de Dios, ¿puedo preguntarles sobre el estado de su corazón, el nivel de su esperanza y la profundidad y firmeza de su confianza en nuestro Todopoderoso comandante? Si tu corazón no está bien, amigo, ni siquiera te atrevas a pisar las cuerdas. Sin embargo, si hoy llenas primero tu corazón con una victoria expectante, entonces te digo que “¡algunos gigantes van a caer y algunas fortalezas van a ser sacudidas y despedazadas!” eso, si sus corazones están llenos de fe y de confianza, y pueden ver la victoria desde lejos. ¡Reciban y crean! Lleguen a ese punto hoy, ¡reciban y crean hoy!

Reflexiona: “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23

Ora: Señor, ¿quién puede hacerte frente? Tú eres grande, oh Señor, eres el “aplastador de cabezas” prometido. Entonces Señor, coloca tus pies y los míos sobre las cabezas de todos nuestros enemigos; humíllalos y derrótalos hoy, oh mi poderoso Jesús, y llena así mi corazón de fe. Amén.




Saturday, July 13, 2013

Jul | 13 | Entre la seda y el cianuro

ESPERANZA

Mateo 11:4-6
“Les respondió Jesús: Vayan y cuéntenle a Juan lo que están viendo y oyendo: Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas. Dichoso el que no tropieza por causa mía.”

Entre la seda y el cianuro


Leo Marks escribió el fascinante libro titulado, Between Silk and Cyanide: A Codemaker War, (Entre la seda y el cianuro: La guerra de un artífice de códigos) 1941-1945. Con tan sólo 22 años, Marks empezó a trabajar para la Dirección de Operaciones Especiales, creando códigos secretos para héroes que eran lanzados a la Europa ocupada. Marks escribió más de quinientos poemas para ser utilizados por aquellos agentes. Los que se quedaban atrás de las tropas enemigas, memorizaban el poema que se les entregaba y luego sencillamente lo retransmitían al centro de operaciones, el cual, con la simple reorganización de una palabra o palabras dentro del texto, entregaban entonces el mensaje deseado. Violette Szabo fue una de esas agentes poéticas.

La película Carve Her Name With Pride (Graba su nombre con orgullo), cuenta la historia de Violette Szabo, esta mujer extraordinaria quien más tarde sería arrestada y ejecutada en el campo de concentración de Ravensbruck. La película representa “el poema en código para la Resistencia Francesa”, que personalmente le fue entregado a ella. Curiosamente, Violette tuvo un problema y es que, por la vida que había tenido, ¡no pudo memorizar correctamente el primer poema que recibiera para usar como su código! Entonces, aparentemente Marks le entregó este otro poema particular, muy apreciado por él porque estaba dedicado a su prometida, quien había muerto de manera trágica en un accidente aéreo. He aquí el poema:

La vida que tengo es todo lo que tengo
Y la vida que tengo es tuya.
El amor que tengo por la vida que tengo
Es tuya, y tuya, y tuya.

Dormiré alguna vez
Descansaré alguna vez
Sin embargo la muerte no será más que una pausa
Porque la paz de mis años en la hierba siempre verde
Será tuya, y tuya, y tuya.

Este poema conmovió el corazón de Violette, y no lo olvidó.

Estoy convencido de que Dios nos habla hoy a través de “códigos” de comunicación, escondidos en las películas de Hollywood o incluso incrustados en libros seculares o en las palabras aparentemente necias que salen de las voces de los burros... de los cuales hay muchos. No obstante, Dios aún habla, enviando Sus poemas de amor a las almas de todos los hombres en todas partes, ¡utilizando cualquier medio posible!

Un calabozo oscuro y una muerte brutal acechaban al más grande de los predicadores: Juan el Bautista. Con la esperanza diluyéndose, apresuradamente envió un mensaje desesperado al Salvador: “¿Eres tú el que debía venir o debemos esperar a otro?” Jesús, a su vez, le envió una respuesta amorosa, un código por decirlo así, que contenía no sólo la respuesta anhelada de Juan sino también todas las promesas y profecías del pasado que se referían a Jesús, ¡y toda esperanza certera del futuro referente a Juan! Me pregunto si cuando Juan el Bautista recibió las palabras de Jesús, no recibiría con ellas también un código personal dirigido sólo a él y nacido del corazón del Salvador, que le hablara claramente a su propia alma abatida, lastimada y temerosa. Me pregunto si ese código que recibió Juan no podría traducirse por: “Y recuerda, Juan, la paz de Mis años en la hierba siempre verde, será tuya, y tuya, y tuya”.

Reflexiona: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.” Juan 14:2-3

Ora: Lloro por tu tierno mensaje de esperanza. Mi Señor, mis ojos, mis ojos están llenos de lágrimas, porque el consolador restaurará mi vida, se acercará a mi alma, restaurará y prosperará a mis hijos y aplastará al enemigo cuando yo camine por entre estas colinas de seda y cianuro. Déjame conocer, oh Dios, la esperanza certera de Tu victoria hoy. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.